ILUMINANDO LA FE CATOLICA

sábado, 26 de mayo de 2012


REFIEXIONES A LA LUZ DE LA VERDAD; DE LA PALABRA DE DIOS.

Las apariciones  Marianas desde Fátima nos han llamado a la conversión y nos han advertido de varios acontecimientos dolorosos ocasionados por los efectos de la desobediencia  a las leyes de Dios, y  aunque es poca la importancia que se les ha dado a esas advertencias, ya  hemos visto que se han ido sucediendo a medida que  van pasando los años. Hoy en día los científicos que siguen de cerca el comportamiento de los fenómenos de la naturaleza reconocen la concordancia con los mensajes de la Virgen, la existencia de Dios y la proximidad de hechos catastróficos para el hombre y para toda la naturaleza creada, y muchos de ellos expresan que lo único que pueda evitar o menguar los  efectos devastadores, es Dios, y esto va unido al cambio radical del hombre por medio de una conversión.  

Con tristeza desde mi corto ángulo de percepción, y con deseos de crecer y alimentar la sed de mi alma, me siento muy lejos de un modelo que me anime a seguirle; sé de corazón porque me lo sembraron a una edad  temprana de mi vida, el valor y el poder del sacerdote. Amo el ministerio del sacerdocio, amo los sacerdotes, pero casi con lágrimas en mis ojos al verme frente a algunos de ellos, siento que allí no está lo que yo amo. Hoy percibo el sacerdocio como una profesión más, hacen muchos estudios pero descuidan la verdad  de la palabra de Dios y soltaron  parte de su ministerio, exclusivo de ellos por la unción del Espíritu Santo, a laicos que de buena voluntad pero ignorantes culpables, se rinden en obediencia a menesteres que han sido infiltrados a la iglesia por el mismo demonio; como es el manipular el cuerpo de Cristo para llevarlo a los enfermos, o durante la celebración mientras el sacerdote está sentado un laico o una religiosa dan la comunión.
Basta leer los mensajes de Jesús, de nuestra Madre Celestial y del mismo Dios Padre: (Debemos promover estos mensajes. La fe nos debe alcanzar para ver en ellos el amor de la Madre y del Hijo y la infinita misericordia del Padre) 


“El cielo está indignado con el trato que se le está dando al cuerpo de Cristo, la comunión en la mano es un logro del demonio introducido en el Vaticano por la masonería de sotana, enemigos del Santo Padre y de la iglesia de Cristo que son muchos, y tratan de imponer otro Evangelio que no es el de Cristo, sino uno que justifique sus vicios, desviaciones, intereses materiales y flojeras. Pobres de ellos, su poder material es considerable,  es muy posible que ganen algunas batallas, que derramen mucha sangre, pero olvidan  que la verdadera iglesia de Cristo no es obra de hombres y Él prometió estar con ella hasta el final de los siglos.
Del paso de dar la comunión en la mano parten infinidad de profanaciones, sacrilegios, misas negras, irreverencias, partículas pisoteadas en los mismos templos, dice el Padre: “Se repite la pasión y las torturas de mi Hijo”. 

Los que tienen el poder dado de lo alto: “Sanar, Perdonar, expulsar demonios, imponer las manos, ser la voz de Jesús, sus ojos y sus manos” no lo usan, no creen,  lo ignoran o no son consientes de él, muchos sacerdotes de hoy no tienen fe,  sus enseñanzas son vacías, y no están acordes con sus vidas, hablan esperando que el pueblo cumpla la misión a ellos encomendada y ni siquiera les acompañan, solo les dicen vayan es  deber de todos  evangelizar. Además vemos el descuido o irrespeto a la dignidad de lo sagrado, en los templos no se tiene autoridad para exigir  respeto por las cosas de Dios, ni por la presencia de Jesús en el sagrario.  A veces se siente, durante la celebración de la Eucaristía que esta se desarrolla de forma rutinaria,  mecánica e inconsciente. Gracias a Dios, aunque el sacerdote este ausente en su mente, la presencia  de su Hijo Jesucristo si se hace real pues Él es el sumo Sacerdote Eterno y prometió  venir en sus ungidos, y Él no miente ni falla.

Cuantas veces nuestra Madre del Cielo en sus mensajes nos pide orar por los sacerdotes, pues para el enemigo de Cristo ellos son el blanco predilecto porque al caer uno de ellos muchos caemos con él, y se debilita más la fe que defiende la iglesia católica. Por eso  tenemos que  estar claros; nuestra fe no va tras el sacerdote, NUESTRA FE ES, EN CRISTO JESÚS, y la vivimos apegándonos a la verdad del Evangelio que Él nos enseño. Si las enseñanzas de un sacerdote se tornan contrarias al Evangelio, hagámoselo ver, las ovejas espirituales: “nosotros los fieles” debemos ser obedientes y mansas a la guía y conducción de nuestro pastor, pero consientes y alertas  a cualquier cambio contrario a lo encomendado por Cristo a sus apóstoles, los primeros sacerdotes; aunque nos digan que la iglesia tiene que actualizarse;  en otros sentidos  tendrán razón, pero respecto a la palabra de Dios, Él mismo advierte: “Hay del que cambie mi palabra”. LA PALABRA DE DIOS ES  ETERNA; ESTO QUIERE DECIR: ES ACTUAL AYER, HOY Y SIEMPRE. El que no crea esto, no se considere cristiano católico, ni tenga la Biblia como su libro sagrado, ni se cuente entre los sacerdotes de Cristo. Así de sencillo hermano quítese el antifaz.

Que importante es tener el espíritu robusto y fortalecido por la gracia de Dios y la oración, alimentado de su Cuerpo y su Sangre y mortificado de pequeñas y grandes ofrendas de amor;  porque; que maligno e inmenso poder ejerce la materia impulsada por el demonio y sur legiones, ahora al acercarse el final del tiempos: Cuantos escogidos por Dios para ser  pastores de sus rebaños,  llevan a  estos a campos áridos y les despojan de la fe de sus antepasados, que espíritus débiles y maleables presa fácil del maligno son algunos sacerdotes confundidos de su verdadero rol y pensando que el poder que recibieron de  Dios es para reconstruir los templos materiales como en  principio creyó San Francisco de Asís; y ser autoritarios, prepotentes, dueños de la verdad, con poder para criminalizar,  marginar, o desprestigiar a sus fieles;  donde quedo el germen de la santidad que vimos  florecer en los elegidos de Dios y que fue faro para que muchas almas enmendaran su vida, donde el espirito de penitencia, de oración, de dedicación y entrega  y de ir al rescate de las almas, el interés por las necesidades  espirituales del  rebaño a su cuidado.

Bendigamos al Señor Dueño de la viña, porque no son todos,  sabemos que hay muchos correctos, valientes,  fieles y santos;  al reconocer la crisis de la iglesia, sabemos que en el mismo huerto hay trigo y cizaña. El dulce Jesús fortalezca las simientes en las nuevas vocaciones  y en los sacerdotes jóvenes, de los cuales percibimos el amor a su vocación y a su entrega, y no permita que les cambien la verdad del Evangelio por ningún espejismo, cambiando la palabra de  Dios por una mentira, convirtiendo en normal lo que no es, y en moda el pecado, la lujuria, el aborto, la homosexualidad, la avaricia,  en los no tan jóvenes y en los viejos también fortalezca la fe, el amor a su vocación y la valentía necesaria para  defender la verdad  a  costa del rechazo de sus hermanos sacerdotes, y de la vida si es necesario. NO TENGAN MIEDO. Conocemos el horror del martirio en la historia de la iglesia. Como madre recuerdo el temor de enfrentarme al momento del parto, son minutos eternos, pero al pasar se olvidan, por la alegría de una nueva y deseada vida; perdonen mi pobre comparación. Pero en nuestra amada y preciosa fe, enseñada personalmente por Jesús, el cielo está lleno de la verdadera vida de los mártires.

Sacerdotes y fieles laicos debemos fidelidad a Dios y a la verdad de su Palabra. NO HAY TIEMPO PARA EL MIEDO. La iglesia está siendo atacada por sus bases, y columnas preparemos nuestros hombros y nuestro corazón para en compañía de Espíritu Santo, llevarla hasta la meta definitiva: “Al banquete de  bodas del Cordero”. Amén.  

Recomiendo entrar a:    YouTube. Científico Ex–Ateo (1, hasta 9).
¡Quítale las trancas a tu corazón y déjalo que entre!


miércoles, 16 de mayo de 2012

OPORTUNIDAD PARA REFLEXIONAR.

A quién lleguen estas líneas, quiero participar algo que aunque no me era del todo desconocido, si lo percibia lejano, y  cuando se develaron los mensajes, que Ntra. Sra. de Fatima confió a los pastorcitos y su cumplimiento en el tiempo, me  fué perfectamente acetadable como verdad posible, tal ves ayudado por mi fe, tambien lo veia como normal en el tiempo; ahora al leer estas revelaciones me enbarga un sentimiento ya no de distancia sino de cercania, por eso quiero compartirlo con la mayor cantidad de hermanos en Dios para que no nos encontremos desprevenidos, pues ya por la palabra de Dios; la Sagrada Biblia, sabemos de su segunda venida a instaurar su Reino, tras el juicio a las naciones. Sabemos el cómo y el donde, lo que sigue siendo un misterio es el cuando, que solo esta en la mente de Dios. Les invito a leerlo con calma y conciencia y dejarse guiar por los intereses de su alma, traten de reconciliarse con Dios, para que cuando ocurra el "AVISO" logremos al menos aminorar un poco el dolor espiritual y moral  ya que lo demás sera inebitable. A los no creyentes les recomiendo estar atentos porque ellos tambien estan incluidos.  Tome cada uno su propia conclusión. Y sea el Espíritu Santo quien los ilumine.
El enlase que les recomiendo es: http://avisosyadvertencias.blogspot.com  Mensajes del cielo a la humanidad
Compartanlo con quién más puedan. Dios les bendiga.

domingo, 13 de mayo de 2012

VALOR Y SENTIDO DE LA EUCARISTÍA SOBRE LA FE CATÓLICA (NO SE AMA LO QUE NO SE CONOCE) SIGNIFICADO DE LA EUCARISTÍA La palabra Eucaristía (Santa Misa) significa: Sacrificio para dar gracias a Dios. La primera Eucaristía la ofreció Abel (Gn. 4, 4). La Misa no es cumplir con Dios, es compartir con Él una relación personal, ya que la Eucaristía es la entrega misericordiosa de Jesús por nuestra salvación. Cada Misa es la renovación del sacrificio de Jesús; no repite, renueva. Gracias a él podemos meditar en el cielo que nos espera. Si no nos nace ir a misa, tendremos doble premio, uno por los méritos de la misa en sí, y otro por el sacrificio de asistir a ella sin desearlo. Para ser discípulos de Jesús debemos negarnos a nosotros mismos, es decir, hacer lo que nos cuesta hacer. San Bernardo tuvo esta visión: “Que los ángeles escribían en letras de oro las misas bien oídas y participadas; en letras de tinta las misas regularmente oídas y con agua las misas mal oídas. ¿Con qué estarán anotadas nuestras misas? ” La Santa Misa se compone de dos partes: Liturgia de la palabra y liturgia de la Eucaristía. Hasta hace 40 o 45 años, El sacerdote lo hacía todo de espalda al pueblo y en latín. A partir del Concilio Vaticano II, el sacerdote oficia de cara al pueblo y todos participan en un mismo idioma. Hoy el sacerdote preside y todos celebramos. Comienza la Santa Misa con la intención de cada uno de asistir a ella y se complementa con la salida en procesión del sacerdote, lo que prefigura la peregrinación del hombre hacia Dios en busca de la salvación. Durante la procesión de entrada del sacerdote, entonamos un canto alegre. El sacerdote se inclina y besa el altar. El altar significa la presencia de Cristo y el beso significa un saludo esponsal; el altar es signo de la cruz y el saludo al altar es una acción de gracias al Señor y un acto penitencial o de arrepentimiento. (Antiguamente había que purificarse antes de entrar al templo; darse un baño purificador antes de entrar al lugar Santo). Liturgia significa: el orden que debe seguirse en el culto que se da a Dios. La liturgia de la palabra va precedida de los ritos de entrada o iniciales es decir: -Canto de entrada, (La alegría del encuentro) -Señal de la cruz. (Saludo a la Sma. Trinidad; como inicio y despedida en nuestra comunicación con Dios nuestro Padre). -Oración de Saludo: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre………… -Acto penitencial: Yo confieso (reconocernos pecadores. Con oraciones y cantos varias veces pedimos perdón a Dios durante la Misa). -Canto penitencial: Señor Ten piedad, Cristo ten piedad……….. -Gloria Dios en el cielo. Himno de alabanza que cantaron los ángeles la noche en que nació el Redentor. Alabamos a Dios reconociendo su majestad y al mismo tiempo nuestra necesidad de Él. (Durante adviento y cuaresma no se dice gloria). -Oremos. Oración colecta: (Cada uno ofrece sus intenciones al Señor, se recogen todas las intenciones del pueblo de Dios). Aquí comienza propiamente la liturgia de la Palabra con que Dios alimenta nuestra fe. PRIMERA PARTE -Primera lectura (es sacada del antiguo testamento) Dios nos habla a través de la historia del pueblo de Israel y de sus profetas. -Salmo. (Libro de los Salmos de David) se medita o se canta. -Segunda lectura (sacada del nuevo testamento). Dios nos habla a través de los apóstoles. Solo se hace los domingos y días festivos. -Canto interleccional. Antes del Evangelio. (Durante pascua no se canta aleluya, sino: tu palabra me da vida……). -Evangelio o palabra de Dios, pronunciada por el mismo Hijo de Dios en vida, (sacado del nuevo testamento). Solo el sacerdote proclama el Evangelio, el laico en la celebración de la palabra, dice: cita tomada del Santo Evangelio de San…… Debemos escucharlo de pie en señal de respeto, tratando de entender y cumplir lo que allí se dice. Al terminar exclamamos diciendo: “Gloria a Ti Señor Jesús”. -Homilía o Sermón. El sacerdote nos explica y nos instruye con la palabra de Dios. Quien la escucha con atención, no seguirá igual, será transformado en alguien mejor. (El laico que celebra la palabra, solo hace referencia a la palabra de Dios leída). -El Credo; Es el resumen de las doce verdades que creemos los cristianos como discípulos de Jesucristo, fue redactado por los apóstoles, de allí el nombre de credo de los apóstoles. Hay dos versiones una más larga que la otra cualquiera de las dos puede ser recitada en la misa. (Es la profesión de nuestra fe). -Oración de fieles, (Aquí oramos primero por el clero, luego por la patria y sus gobernantes y después por todos los fieles presentes y sus necesidades, además damos gracias a Dios por todas sus bondades.). Todos respondemos: “Te lo pedimos Señor”. SEGUNDA PARTE Liturgia de la Eucaristía; esta va seguida de la conclusión de la Misa o despedida con la bendición, y el canto de despedida. La liturgia de la Eucaristía tiene tres partes: Rito de las ofrendas, Gran plegaria Eucarística (Núcleo de la celebración), y Acción de gracias en la que actualizamos la muerte y resurrección de Jesús. Rito de las ofrendas. -El Ofertorio: Ofrecimiento del pan y del vino que se transformaran en el cuerpo y la sangra de Cristo, se reza sobre las ofrendas. Aprovechamos aquí para ofrecernos nosotros mismos, nuestra vida y nuestras obras a Dios; también aquí se realiza la colecta en favor de la iglesia, canto de ofertorio (Y procesión de ofrendas en celebraciones especiales). Esta parte es tan importante que si se llega tarde, se debe asistir a otra misa para cumplir con el precepto. -Lavatorio de manos: Antes de la consagración el sacerdote se lava las manos, este acto hoy simboliza la limpieza del alma, antiguamente era necesario que el sacerdote se lavara las manos después de recibir las ofrendas que llevaban los fieles, de los frutos de la tierra. -Orad hermanos. Para que el sacrificio como ofrenda de todos sea agradable a Dios Padre Todopoderoso. -Prefacio. Oración de acción de gracias, hay prefacio dominical, y según la celebración; De la Virgen, de los ángeles, de los santos, de los mártires, etc. -Santo, Santo, Santo. (Canto de reconocimiento a la Gloría, Grandeza y Bondad de Dios). Isaías lo cantaba 765 años antes de Jesucristo (Is.6, 3). Y lo continúan cantando en el cielo los ángeles día y noche (Ap. 4, 8) -Anáfora; Palabra griega que significa: Plegaria para dar gracias. (Hay varias Anáforas, unas más largas que otras; por eso no siempre escuchamos decir lo mismo) LA ANÁFORA O PLEGARIA EUCARÍSTICA PARA DAR GRACIAS; SE COMPONE DE: -Epíclesis; Palabra griega, significa: “Venir a….Venir sobre” La Epíclesis se dice antes de la consagración, pidiendo a Dios que venga el Espíritu Santo y transforme el pan en el Cuerpo de Jesús y el vino en su santísima Sangre. El sacerdote con las manos extendidas sobre la Hostia y el Cáliz dice: “Por eso Señor te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que hemos separado para ti….” -El relato de la institución de la sagrada Eucaristía. He aquí la victima que se ofrece en sacrificio por el perdón de nuestros pecados. (Ex. 29, 10ss Lv. 1 4). -Partir la Hostia: El sacerdote parte en dos la sagrada forma evocando la muerte de Jesús en la cruz, y al volver a unir las dos partes significa que Jesús resucito y está aquí vivo y presente, y además se reparte como alimento de vida eterna para santificación de nuestra alma. -Consagración y elevación de la Hostia y del Cáliz con Cristo vivo para que el pueblo lo adore. -Aclamación de los fieles: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección….. -Anamnesis. O recuerdo de la muerte de Jesús (así pues al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección……) -Oración: Por la iglesia y sus autoridades -Oración: Por los difuntos. -Doxología: Palabra griega que significa “Aclamación Solemne” El sacerdote eleva conjuntamente la Hostia y el Cáliz y dice: “Por Él, con Él, y en Él, a Ti Dios Padre Todopoderoso, en la Unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda Gloría, por los siglos de los siglos” Y el pueblo responde con entusiasmo y alegría: “AMÉN” Que significa, Estamos de acuerdo, así sea siempre. -Padre Nuestro: Con esta oración Jesús nos enseño, que Dios es nuestro Padre, hay en ella siete peticiones, tres referentes a Dios y cuatro referentes nuestras necesidades, es una oración comunitaria se refiere a todos nosotros pecadores, hijos de Dios. -Oraciones por la paz. (Aquí la iglesia unida clama a Dios por la paz para que reinando en nuestros corazones irradie al mundo entero) -Cordero de Dios, (canto con el que imploramos perdón, misericordia y paz). -Señor no soy digno. (Oración con que reconocemos nuestra pequeñez y la grandeza de Dios) Con esta oración estamos seguros que su palabra limpiará nuestra alma de pecados veniales o leves, pero si tenemos pecados graves, o vivimos en concubinato, o casados solo por matrimonio civil, no podemos recibir la comunión, de lo contrario:”seremos reos del cuerpo y de la sangre del Señor” (1Co. 11, 27), y estaremos alimentando nuestra alma para la condenación eterna. -Comunión, (Canto de comunión). Aquí mientras el sacerdote reparte la sagrada Hostia, entonamos un canto recordando la presencia de Jesús allí entre nosotros. (Cada pequeña Hostia, entera o fraccionada contiene en su totalidad a Cristo, que como cordero sacrificado, al partirse, se entrega a la humanidad, como el pan que alimenta nuestra alma para la vida eterna) Debemos recibir la comunión de rodillas (Fil. 2, 10) y en la boca (Mensaje de Nuestra Sra. El 30 de Junio de 1984. La comunión en la mano no ha sido práctica agradable a Dios Padre ni aceptada en el cielo, es considerada sacrilegio). Después de comulgar, como un acto de acción de gracias, debemos permanecer un momento de rodillas en actitud de recogimiento y dialogo personal con Jesús. -Oremos: Oración después de la comunión, en la cual se recopila la celebración que está finalizando, y así mismo el propósito de dicha celebración. -Bendición: Petición de la Gracia que Dios brinda a su pueblo por manos del sacerdote. -Despedida. El sacerdote dice: “Podéis ir en Paz” y el pueblo contesta: “Demos gracias al Señor”. -Canto de despedida. Entonando un canto alegre de acción de gracias, esperamos a que el sacerdote se retire, y partimos satisfechos a nuestros hogares, llevando en nuestro corazón la alegría del encuentro con Dios. La Eucaristía es el Banquete en que Jesús es el Cordero sacrificado por la humanidad, es el pan bajado del cielo del que nuestra alma se alimenta para tener vida eterna. (Jn. 6, 48-58). (Imaginémonos asistiendo a la última cena con el Señor y hagámoslo activamente y con alegría). Dios nos enseña a través de las oraciones de la Iglesia, como: El Credo, el Evangelio o palabra de Jesús y las enseñanzas de los y profetas en sus escritos. La Santa Misa tiene cuatro fines: -La ADORACIÓN, adoramos a Dios en su grandeza y bondad. -El AGRADECIMIENTO, damos gracias a Dios por todos sus beneficios. -La REPARACIÓN, pedimos perdón a Dios por nuestras culpas. -La PETICIÓN, rogamos a Dios nos de su gracia, y auxilio en nuestras necesidades. HISTORIA DE LA EUCARISTÍA La Eucaristía o la Santa Misa como la conocemos hoy, es la prefiguración de la cena de la Pascua judía, en la que cada año se reunían y comían juntos, un cordero o un cabrito macho por familia, como acción de gracias conmemorando la liberación de la esclavitud de Egipto, Ex.12. Jesús el jueves, vísperas de la cena pascual judía, celebró la última cena con sus discípulos sin cordero (Mt. 26, 26-29; Mc. 14, 22-25; Lc. 22, 14-20). Él era el Cordero de Dios que debía ser inmolado al día siguiente para la redención del género humano; una sola vez y para siempre. Allí Jesús instituyó el sacerdocio y celebró la primera Eucaristía. Y les recomendó a los apóstoles, primeros sacerdotes: “Haced esto en conmemoración mía”.(Lc. 22, 19-20). La Eucaristía representa la última cena. Los objetos sagrados que se usan durante la celebración de la Eucaristía o Santa Misa, simbolizan los que se usan para una cena. Veamos: -El Altar. Representa la, masa a la cual se le pone un mantel. También significa la presencia de Cristo, y es signo de la cruz, por eso el beso del sacerdote al altar significa un beso esponsal. -El corporal, Lienzo de lino, viene a ser el individual, recibe las partículas que puedan caer de la hostia. -El purificador. Lienzo de lino más pequeño, hace las veces de servilleta, con él se limpian los objetos sagrados como el Cáliz y la Patena. -La Patena. Platillo dorado, Prefigura el plato, es ungida con aceite, en ella reposan las hostias que van a ser consagradas. Recibe las partículas de estas que puedan caer durante la comunión. -El Cáliz. Prefigura las copas del brindis. Contiene la sangre de Cristo. -El Copón. Como una sopera, Contiene el alimento, las hostias consagradas. Estas y la sangre de Cristo son el pan bajado del cielo, que alimenta nuestra alma para la vida eterna. Otros: El Sagrario.(La alacena donde se guardan los alimentos) Lugar “Sagrado” donde se reservan las hostias consagradas, allí está la presencia real de Jesús entre nosotros día y noche. La luz que le acompaña, significa que allí esta Jesús, la Luz del mundo. -Los velones o la luz, vienen de la costumbre judía, “Luz Divina”. -Paleo procesional, toldo que cubre al sacerdote en procesión del Santísimo en la Custodia. Significa que está protegiendo un espacio sagrado. -La Custodia. Sitial de honor del Rey de reyes, es allí que es expuesto para ser adorado, Él preside la asamblea y otras veces camina con su pueblo. Es la presencia de Dios con nosotros. -Velo Humeral. Capa con que el sacerdote toma la Custodia, como símbolo de respeto a lo puro y sagrado. -La Cruz y las dos velas, que presiden la procesión, significan que seguimos a Cristo, las velas recuerdan el momento del suplicio y la compañía de los ángeles. -El Incienso. Entre varios significados veamos estos: Su aroma representa la presencia de Dios; y con él nuestras oraciones y ruegos se elevan hasta Dios. -Las Campanas. Simbolizan la voz de Dios que llaman al pueblo a su encuentro y a la conversión. -Posiciones: De rodillas, nos arrodillamos como un signo de adoración y respeto al Rey de reyes, el único digno de ser adorado y reverenciado; presente en la Eucaristía. -Sentado. Somos el pueblo que escucha con atención lo que le dice Dios en las lecturas bíblicas. -De Pie. Nos disponemos a escuchar con respeto y a entender la voluntad de Dios, que se comunica con nosotros a través de su palabra; “Jesucristo” y su Evangelio. -La venia ante el altar. Es signo de adoración y respeto pues este, representa a Cristo que es ofrenda y altar a la vez. Los ornamentos sacerdotales también tienen su significado: -El Kifa. Gorro judío, para ellos significa que en él termina el hombre y de allí en adelante comienza Dios. En la iglesia Católica lo usan: El Santo Padre, los Cardenales y los obispos. -El Alba, Túnica amplia de lino blanca, que cubre todo el cuerpo; signo de pureza. -La Estola. Significa el poder sacerdotal, sin ella no se puede celebrar, también debe usarse para administrar los sacramentos. Su color varía con los tiempos litúrgicos. -El Cíngulo. Cordón que se amarra a la cintura para ceñir el Alba; Significa dominio de sí. -Manto o Casulla, Especie de capa o manto, usado en ceremonias especiales, su color varía según el tiempo litúrgico o la fiesta a celebrar. Significa yugo o carga. El templo católico está consagrado a Dios, por eso es digno de todo nuestro respeto. Ir al templo es visitar a nuestro Padre a su casa, debemos ir decentemente vestidos, no entretenernos hablando entre nosotros, sino hablar mentalmente con Él, no comer, ni masticar chicle dentro del templo, ni leer el periódico, ni hablar por celular, Etc. SOBRE LA FE CATÓLICA (NO SE AMA LO QUE NO SE CONOCE) SIGNIFICADO DE LA EUCARISTÍA La palabra Eucaristía (Santa Misa) significa: Sacrificio para dar gracias a Dios. La primera Eucaristía la ofreció Abel (Gn. 4, 4). La Misa no es cumplir con Dios, es compartir con Él una relación personal, ya que la Eucaristía es la entrega misericordiosa de Jesús por nuestra salvación. Cada Misa es la renovación del sacrificio de Jesús; no repite, renueva. Gracias a él podemos meditar en el cielo que nos espera. Si no nos nace ir a misa, tendremos doble premio, uno por los méritos de la misa en sí, y otro por el sacrificio de asistir a ella sin desearlo. Para ser discípulos de Jesús debemos negarnos a nosotros mismos, es decir, hacer lo que nos cuesta hacer. San Bernardo tuvo esta visión: “Que los ángeles escribían en letras de oro las misas bien oídas y participadas; en letras de tinta las misas regularmente oídas y con agua las misas mal oídas. ¿Con qué estarán anotadas nuestras misas? ” La Santa Misa se compone de dos partes: Liturgia de la palabra y liturgia de la Eucaristía. Hasta hace 40 o 45 años, El sacerdote lo hacía todo de espalda al pueblo y en latín. A partir del Concilio Vaticano II, el sacerdote oficia de cara al pueblo y todos participan en un mismo idioma. Hoy el sacerdote preside y todos celebramos. Comienza la Santa Misa con la intención de cada uno de asistir a ella y se complementa con la salida en procesión del sacerdote, lo que prefigura la peregrinación del hombre hacia Dios en busca de la salvación. Durante la procesión de entrada del sacerdote, entonamos un canto alegre. El sacerdote se inclina y besa el altar. El altar significa la presencia de Cristo y el beso significa un saludo esponsal; el altar es signo de la cruz y el saludo al altar es una acción de gracias al Señor y un acto penitencial o de arrepentimiento. (Antiguamente había que purificarse antes de entrar al templo; darse un baño purificador antes de entrar al lugar Santo). Liturgia significa: el orden que debe seguirse en el culto que se da a Dios. La liturgia de la palabra va precedida de los ritos de entrada o iniciales es decir: -Canto de entrada, (La alegría del encuentro) -Señal de la cruz. (Saludo a la Sma. Trinidad; como inicio y despedida en nuestra comunicación con Dios nuestro Padre). -Oración de Saludo: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre………… -Acto penitencial: Yo confieso (reconocernos pecadores. Con oraciones y cantos varias veces pedimos perdón a Dios durante la Misa). -Canto penitencial: Señor Ten piedad, Cristo ten piedad……….. -Gloria Dios en el cielo. Himno de alabanza que cantaron los ángeles la noche en que nació el Redentor. Alabamos a Dios reconociendo su majestad y al mismo tiempo nuestra necesidad de Él. (Durante adviento y cuaresma no se dice gloria). -Oremos. Oración colecta: (Cada uno ofrece sus intenciones al Señor, se recogen todas las intenciones del pueblo de Dios). Aquí comienza propiamente la liturgia de la Palabra con que Dios alimenta nuestra fe. PRIMERA PARTE -Primera lectura (es sacada del antiguo testamento) Dios nos habla a través de la historia del pueblo de Israel y de sus profetas. -Salmo. (Libro de los Salmos de David) se medita o se canta. -Segunda lectura (sacada del nuevo testamento). Dios nos habla a través de los apóstoles. Solo se hace los domingos y días festivos. -Canto interleccional. Antes del Evangelio. (Durante pascua no se canta aleluya, sino: tu palabra me da vida……). -Evangelio o palabra de Dios, pronunciada por el mismo Hijo de Dios en vida, (sacado del nuevo testamento). Solo el sacerdote proclama el Evangelio, el laico en la celebración de la palabra, dice: cita tomada del Santo Evangelio de San…… Debemos escucharlo de pie en señal de respeto, tratando de entender y cumplir lo que allí se dice. Al terminar exclamamos diciendo: “Gloria a Ti Señor Jesús”. -Homilía o Sermón. El sacerdote nos explica y nos instruye con la palabra de Dios. Quien la escucha con atención, no seguirá igual, será transformado en alguien mejor. (El laico que celebra la palabra, solo hace referencia a la palabra de Dios leída). -El Credo; Es el resumen de las doce verdades que creemos los cristianos como discípulos de Jesucristo, fue redactado por los apóstoles, de allí el nombre de credo de los apóstoles. Hay dos versiones una más larga que la otra cualquiera de las dos puede ser recitada en la misa. (Es la profesión de nuestra fe). -Oración de fieles, (Aquí oramos primero por el clero, luego por la patria y sus gobernantes y después por todos los fieles presentes y sus necesidades, además damos gracias a Dios por todas sus bondades.). Todos respondemos: “Te lo pedimos Señor”. SEGUNDA PARTE Liturgia de la Eucaristía; esta va seguida de la conclusión de la Misa o despedida con la bendición, y el canto de despedida. La liturgia de la Eucaristía tiene tres partes: Rito de las ofrendas, Gran plegaria Eucarística (Núcleo de la celebración), y Acción de gracias en la que actualizamos la muerte y resurrección de Jesús. Rito de las ofrendas. -El Ofertorio: Ofrecimiento del pan y del vino que se transformaran en el cuerpo y la sangra de Cristo, se reza sobre las ofrendas. Aprovechamos aquí para ofrecernos nosotros mismos, nuestra vida y nuestras obras a Dios; también aquí se realiza la colecta en favor de la iglesia, canto de ofertorio (Y procesión de ofrendas en celebraciones especiales). Esta parte es tan importante que si se llega tarde, se debe asistir a otra misa para cumplir con el precepto. -Lavatorio de manos: Antes de la consagración el sacerdote se lava las manos, este acto hoy simboliza la limpieza del alma, antiguamente era necesario que el sacerdote se lavara las manos después de recibir las ofrendas que llevaban los fieles, de los frutos de la tierra. -Orad hermanos. Para que el sacrificio como ofrenda de todos sea agradable a Dios Padre Todopoderoso. -Prefacio. Oración de acción de gracias, hay prefacio dominical, y según la celebración; De la Virgen, de los ángeles, de los santos, de los mártires, etc. -Santo, Santo, Santo. (Canto de reconocimiento a la Gloría, Grandeza y Bondad de Dios). Isaías lo cantaba 765 años antes de Jesucristo (Is.6, 3). Y lo continúan cantando en el cielo los ángeles día y noche (Ap. 4, 8) -Anáfora; Palabra griega que significa: Plegaria para dar gracias. (Hay varias Anáforas, unas más largas que otras; por eso no siempre escuchamos decir lo mismo) LA ANÁFORA O PLEGARIA EUCARÍSTICA PARA DAR GRACIAS; SE COMPONE DE: -Epíclesis; Palabra griega, significa: “Venir a….Venir sobre” La Epíclesis se dice antes de la consagración, pidiendo a Dios que venga el Espíritu Santo y transforme el pan en el Cuerpo de Jesús y el vino en su santísima Sangre. El sacerdote con las manos extendidas sobre la Hostia y el Cáliz dice: “Por eso Señor te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que hemos separado para ti….” -El relato de la institución de la sagrada Eucaristía. He aquí la victima que se ofrece en sacrificio por el perdón de nuestros pecados. (Ex. 29, 10ss Lv. 1 4). -Partir la Hostia: El sacerdote parte en dos la sagrada forma evocando la muerte de Jesús en la cruz, y al volver a unir las dos partes significa que Jesús resucito y está aquí vivo y presente, y además se reparte como alimento de vida eterna para santificación de nuestra alma. -Consagración y elevación de la Hostia y del Cáliz con Cristo vivo para que el pueblo lo adore. -Aclamación de los fieles: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección….. -Anamnesis. O recuerdo de la muerte de Jesús (así pues al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección……) -Oración: Por la iglesia y sus autoridades -Oración: Por los difuntos. -Doxología: Palabra griega que significa “Aclamación Solemne” El sacerdote eleva conjuntamente la Hostia y el Cáliz y dice: “Por Él, con Él, y en Él, a Ti Dios Padre Todopoderoso, en la Unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda Gloría, por los siglos de los siglos” Y el pueblo responde con entusiasmo y alegría: “AMÉN” Que significa, Estamos de acuerdo, así sea siempre. -Padre Nuestro: Con esta oración Jesús nos enseño, que Dios es nuestro Padre, hay en ella siete peticiones, tres referentes a Dios y cuatro referentes nuestras necesidades, es una oración comunitaria se refiere a todos nosotros pecadores, hijos de Dios. -Oraciones por la paz. (Aquí la iglesia unida clama a Dios por la paz para que reinando en nuestros corazones irradie al mundo entero) -Cordero de Dios, (canto con el que imploramos perdón, misericordia y paz). -Señor no soy digno. (Oración con que reconocemos nuestra pequeñez y la grandeza de Dios) Con esta oración estamos seguros que su palabra limpiará nuestra alma de pecados veniales o leves, pero si tenemos pecados graves, o vivimos en concubinato, o casados solo por matrimonio civil, no podemos recibir la comunión, de lo contrario:”seremos reos del cuerpo y de la sangre del Señor” (1Co. 11, 27), y estaremos alimentando nuestra alma para la condenación eterna. -Comunión, (Canto de comunión). Aquí mientras el sacerdote reparte la sagrada Hostia, entonamos un canto recordando la presencia de Jesús allí entre nosotros. (Cada pequeña Hostia, entera o fraccionada contiene en su totalidad a Cristo, que como cordero sacrificado, al partirse, se entrega a la humanidad, como el pan que alimenta nuestra alma para la vida eterna) Debemos recibir la comunión de rodillas (Fil. 2, 10) y en la boca (Mensaje de Nuestra Sra. El 30 de Junio de 1984. La comunión en la mano no ha sido práctica agradable a Dios Padre ni aceptada en el cielo, es considerada sacrilegio). Después de comulgar, como un acto de acción de gracias, debemos permanecer un momento de rodillas en actitud de recogimiento y dialogo personal con Jesús. -Oremos: Oración después de la comunión, en la cual se recopila la celebración que está finalizando, y así mismo el propósito de dicha celebración. -Bendición: Petición de la Gracia que Dios brinda a su pueblo por manos del sacerdote. -Despedida. El sacerdote dice: “Podéis ir en Paz” y el pueblo contesta: “Demos gracias al Señor”. -Canto de despedida. Entonando un canto alegre de acción de gracias, esperamos a que el sacerdote se retire, y partimos satisfechos a nuestros hogares, llevando en nuestro corazón la alegría del encuentro con Dios. La Eucaristía es el Banquete en que Jesús es el Cordero sacrificado por la humanidad, es el pan bajado del cielo del que nuestra alma se alimenta para tener vida eterna. (Jn. 6, 48-58). (Imaginémonos asistiendo a la última cena con el Señor y hagámoslo activamente y con alegría). Dios nos enseña a través de las oraciones de la Iglesia, como: El Credo, el Evangelio o palabra de Jesús y las enseñanzas de los y profetas en sus escritos. La Santa Misa tiene cuatro fines: -La ADORACIÓN, adoramos a Dios en su grandeza y bondad. -El AGRADECIMIENTO, damos gracias a Dios por todos sus beneficios. -La REPARACIÓN, pedimos perdón a Dios por nuestras culpas. -La PETICIÓN, rogamos a Dios nos de su gracia, y auxilio en nuestras necesidades. HISTORIA DE LA EUCARISTÍA La Eucaristía o la Santa Misa como la conocemos hoy, es la prefiguración de la cena de la Pascua judía, en la que cada año se reunían y comían juntos, un cordero o un cabrito macho por familia, como acción de gracias conmemorando la liberación de la esclavitud de Egipto, Ex.12. Jesús el jueves, vísperas de la cena pascual judía, celebró la última cena con sus discípulos sin cordero (Mt. 26, 26-29; Mc. 14, 22-25; Lc. 22, 14-20). Él era el Cordero de Dios que debía ser inmolado al día siguiente para la redención del género humano; una sola vez y para siempre. Allí Jesús instituyó el sacerdocio y celebró la primera Eucaristía. Y les recomendó a los apóstoles, primeros sacerdotes: “Haced esto en conmemoración mía”.(Lc. 22, 19-20). La Eucaristía representa la última cena. Los objetos sagrados que se usan durante la celebración de la Eucaristía o Santa Misa, simbolizan los que se usan para una cena. Veamos: -El Altar. Representa la, masa a la cual se le pone un mantel. También significa la presencia de Cristo, y es signo de la cruz, por eso el beso del sacerdote al altar significa un beso esponsal. -El corporal, Lienzo de lino, viene a ser el individual, recibe las partículas que puedan caer de la hostia. -El purificador. Lienzo de lino más pequeño, hace las veces de servilleta, con él se limpian los objetos sagrados como el Cáliz y la Patena. -La Patena. Platillo dorado, Prefigura el plato, es ungida con aceite, en ella reposan las hostias que van a ser consagradas. Recibe las partículas de estas que puedan caer durante la comunión. -El Cáliz. Prefigura las copas del brindis. Contiene la sangre de Cristo. -El Copón. Como una sopera, Contiene el alimento, las hostias consagradas. Estas y la sangre de Cristo son el pan bajado del cielo, que alimenta nuestra alma para la vida eterna. Otros: El Sagrario.(La alacena donde se guardan los alimentos) Lugar “Sagrado” donde se reservan las hostias consagradas, allí está la presencia real de Jesús entre nosotros día y noche. La luz que le acompaña, significa que allí esta Jesús, la Luz del mundo. -Los velones o la luz, vienen de la costumbre judía, “Luz Divina”. -Paleo procesional, toldo que cubre al sacerdote en procesión del Santísimo en la Custodia. Significa que está protegiendo un espacio sagrado. -La Custodia. Sitial de honor del Rey de reyes, es allí que es expuesto para ser adorado, Él preside la asamblea y otras veces camina con su pueblo. Es la presencia de Dios con nosotros. -Velo Humeral. Capa con que el sacerdote toma la Custodia, como símbolo de respeto a lo puro y sagrado. -La Cruz y las dos velas, que presiden la procesión, significan que seguimos a Cristo, las velas recuerdan el momento del suplicio y la compañía de los ángeles. -El Incienso. Entre varios significados veamos estos: Su aroma representa la presencia de Dios; y con él nuestras oraciones y ruegos se elevan hasta Dios. -Las Campanas. Simbolizan la voz de Dios que llaman al pueblo a su encuentro y a la conversión. -Posiciones: De rodillas, nos arrodillamos como un signo de adoración y respeto al Rey de reyes, el único digno de ser adorado y reverenciado; presente en la Eucaristía. -Sentado. Somos el pueblo que escucha con atención lo que le dice Dios en las lecturas bíblicas. -De Pie. Nos disponemos a escuchar con respeto y a entender la voluntad de Dios, que se comunica con nosotros a través de su palabra; “Jesucristo” y su Evangelio. -La venia ante el altar. Es signo de adoración y respeto pues este, representa a Cristo que es ofrenda y altar a la vez. Los ornamentos sacerdotales también tienen su significado: -El Kifa. Gorro judío, para ellos significa que en él termina el hombre y de allí en adelante comienza Dios. En la iglesia Católica lo usan: El Santo Padre, los Cardenales y los obispos. -El Alba, Túnica amplia de lino blanca, que cubre todo el cuerpo; signo de pureza. -La Estola. Significa el poder sacerdotal, sin ella no se puede celebrar, también debe usarse para administrar los sacramentos. Su color varía con los tiempos litúrgicos. -El Cíngulo. Cordón que se amarra a la cintura para ceñir el Alba; Significa dominio de sí. -Manto o Casulla, Especie de capa o manto, usado en ceremonias especiales, su color varía según el tiempo litúrgico o la fiesta a celebrar. Significa yugo o carga. El templo católico está consagrado a Dios, por eso es digno de todo nuestro respeto. Ir al templo es visitar a nuestro Padre a su casa, debemos ir decentemente vestidos, no entretenernos hablando entre nosotros, sino hablar mentalmente con Él, no comer, ni masticar chicle dentro del templo, ni leer el periódico, ni hablar por celular, Etc.

                                                              SOBRE LA FE CATÓLICA                     
                                                 (NO SE AMA LO QUE NO SE CONOCE)

SIGNIFICADO DE LA EUCARISTÍ

La palabra Eucaristía  (Santa Misa) significa: Sacrificio para dar gracias a Dios. La primera Eucaristía la ofreció Abel (Gn. 4, 4).
La Misa no es cumplir con Dios, es compartir con Él una relación personal, ya que la Eucaristía es la entrega misericordiosa de Jesús por nuestra salvación. Cada Misa es la renovación del sacrificio de Jesús; no repite, renueva. Gracias a él podemos meditar en el cielo que nos espera.
Si no nos nace ir a misa, tendremos doble premio, uno por los méritos de la misa en sí, y otro por el sacrificio de asistir a ella sin desearlo. Para ser discípulos de Jesús debemos negarnos a nosotros mismos, es decir, hacer lo que nos cuesta hacer.
San Bernardo tuvo esta visión: “Que los ángeles escribían en letras de oro las misas bien oídas y participadas; en letras de tinta las misas regularmente oídas y con agua las misas mal oídas. ¿Con qué estarán anotadas nuestras misas? ”
La Santa Misa se compone de dos partes:
Liturgia de la palabra y liturgia de la Eucaristía.
Hasta hace 40 o 45 años, El sacerdote lo hacía todo de espalda al pueblo y en latín. A partir del Concilio Vaticano II, el sacerdote oficia de cara al pueblo y todos participan en un mismo idioma.
Hoy el sacerdote preside y todos celebramos.
Comienza la Santa  Misa con la intención  de cada uno de asistir a ella y se complementa con la salida en procesión del sacerdote, lo que prefigura la peregrinación del hombre hacia Dios en busca de la salvación.
Durante la procesión de entrada del sacerdote, entonamos un canto alegre. El sacerdote se inclina y besa el altar. El altar significa la presencia de Cristo y el beso significa un saludo esponsal; el altar es signo de la cruz y el saludo al altar es una acción de gracias al Señor y un acto penitencial o de arrepentimiento. (Antiguamente había que purificarse antes de entrar al templo; darse un baño purificador antes de entrar al lugar Santo).
Liturgia significa: el orden que debe seguirse en el  culto que se da a Dios.
La liturgia de la palabra va precedida de los ritos de entrada o iniciales es decir:
-Canto de entrada, (La alegría del encuentro)
-Señal de la cruz. (Saludo a la Sma. Trinidad; como inicio y despedida en nuestra comunicación con Dios nuestro Padre).
-Oración de Saludo: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre…………
-Acto penitencial: Yo confieso (reconocernos pecadores. Con oraciones y cantos varias veces pedimos perdón a Dios durante la Misa).
-Canto penitencial: Señor Ten piedad, Cristo ten piedad………..
-Gloria Dios en el cielo.  Himno de alabanza que cantaron los ángeles la noche en que nació el Redentor. Alabamos a Dios reconociendo su majestad y al mismo tiempo nuestra necesidad de Él. (Durante adviento y cuaresma no se dice gloria).
-Oremos. Oración colecta: (Cada uno ofrece sus intenciones al Señor, se recogen todas las intenciones del pueblo de Dios).

Aquí comienza propiamente la liturgia de la Palabra con que Dios alimenta nuestra fe.

PRIMERA PARTE

-Primera lectura (es sacada del antiguo testamento) Dios nos habla a través de la historia del pueblo de Israel y de sus profetas.
-Salmo. (Libro de los Salmos de David) se medita o se canta.
-Segunda lectura (sacada del nuevo testamento). Dios nos habla a través de los apóstoles. Solo se hace los domingos y días festivos.
-Canto interleccional. Antes del Evangelio. (Durante pascua no se canta aleluya, sino: tu palabra me da vida……).
-Evangelio o palabra de Dios, pronunciada por el mismo Hijo de Dios en vida, (sacado del nuevo testamento). Solo el sacerdote proclama el Evangelio, el laico en la celebración de la palabra, dice: cita tomada del Santo Evangelio de San…… Debemos escucharlo de pie en señal de respeto, tratando de entender y cumplir lo que allí se dice. Al terminar exclamamos diciendo: “Gloria a Ti Señor Jesús”.
-Homilía o Sermón. El sacerdote nos explica y nos instruye con la palabra de Dios. Quien la escucha con atención, no seguirá igual, será transformado en alguien mejor. (El laico que celebra la palabra, solo hace referencia a la palabra de Dios leída).
-El Credo;  Es el resumen de las doce verdades que creemos los cristianos como discípulos de Jesucristo, fue redactado por los apóstoles, de allí el nombre de credo de los apóstoles. Hay dos versiones una más larga que la otra cualquiera de las dos puede ser recitada en la misa. (Es la profesión de nuestra fe).
-Oración de fieles, (Aquí oramos primero por el clero, luego por la patria y sus gobernantes y  después por todos los fieles presentes y sus necesidades, además damos gracias a Dios por todas sus bondades.). Todos respondemos: “Te lo pedimos Señor”.

SEGUNDA PARTE

Liturgia de la Eucaristía; esta va seguida de la conclusión de la Misa o despedida con la bendición, y el canto de despedida. La liturgia de la Eucaristía  tiene tres partes: Rito de las ofrendas, Gran plegaria Eucarística (Núcleo de la celebración),  y Acción de gracias  en la que  actualizamos la muerte y resurrección de Jesús.

Rito de las ofrendas.
-El Ofertorio: Ofrecimiento del pan y del vino que se transformaran en el cuerpo y la sangra de Cristo,  se  reza sobre las ofrendas. Aprovechamos aquí para ofrecernos nosotros mismos, nuestra vida y nuestras obras a Dios; también aquí se realiza la colecta en favor de la iglesia,  canto de ofertorio (Y procesión de ofrendas en celebraciones especiales). Esta parte es tan importante que si se llega tarde, se debe asistir a otra misa para cumplir con el precepto.
-Lavatorio de manos: Antes de la consagración el sacerdote se lava las manos, este acto hoy simboliza la limpieza del alma, antiguamente era necesario que el sacerdote se lavara las manos después de recibir las ofrendas que llevaban los fieles, de los frutos de la tierra.
-Orad hermanos. Para que el sacrificio como ofrenda de todos sea agradable a Dios Padre Todopoderoso.
-Prefacio. Oración de acción de gracias, hay prefacio dominical,  y  según la celebración;  De la Virgen, de los ángeles, de los santos, de los mártires, etc.
 -Santo, Santo, Santo. (Canto de reconocimiento a la Gloría, Grandeza y Bondad de Dios). Isaías lo cantaba 765 años antes de Jesucristo (Is.6, 3). Y lo continúan cantando  en el cielo los ángeles día y noche (Ap. 4, 8)
-Anáfora; Palabra griega que significa: Plegaria para dar gracias. (Hay varias Anáforas, unas más largas que otras; por eso no siempre escuchamos decir lo mismo)
LA ANÁFORA O PLEGARIA EUCARÍSTICA PARA DAR GRACIAS;
SE COMPONE DE:
-Epíclesis; Palabra griega, significa: “Venir a….Venir sobre”
La Epíclesis se dice antes de la consagración, pidiendo a Dios  que venga el Espíritu Santo y transforme el pan en el Cuerpo de Jesús y el vino en su santísima Sangre. El sacerdote con las manos extendidas sobre la Hostia y el Cáliz dice: “Por eso Señor te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que hemos separado para ti….”
-El relato de la institución de la sagrada Eucaristía. He aquí la victima que se ofrece en sacrificio por el perdón de nuestros pecados. (Ex. 29, 10ss   Lv. 1 4).
-Partir la Hostia: El sacerdote parte en dos la sagrada forma evocando la muerte de Jesús en la cruz, y al volver a unir las dos partes significa que Jesús resucito y está aquí vivo y presente, y además se reparte como alimento de vida eterna para santificación de nuestra alma.
-Consagración y elevación de la Hostia y del Cáliz con Cristo vivo para que el pueblo lo adore.
-Aclamación de los fieles: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección…..
-Anamnesis. O recuerdo de la muerte de Jesús (así pues al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección……)
-Oración: Por la iglesia y sus autoridades
-Oración: Por los difuntos.
-Doxología: Palabra griega que significa “Aclamación Solemne”
El sacerdote eleva conjuntamente la Hostia y el Cáliz y dice: “Por Él, con Él, y en Él, a Ti Dios Padre Todopoderoso, en la Unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda Gloría, por los siglos de los siglos”  Y el pueblo responde con entusiasmo y alegría: “AMÉN”  Que significa, Estamos de acuerdo, así sea siempre.
-Padre Nuestro: Con esta oración Jesús nos enseño, que Dios es nuestro Padre, hay en ella siete peticiones, tres referentes a Dios y cuatro referentes  nuestras necesidades, es una oración  comunitaria se refiere a todos nosotros pecadores, hijos de Dios.
-Oraciones por la paz. (Aquí la iglesia unida clama a Dios por la paz para que reinando en nuestros corazones irradie al mundo entero)
-Cordero de Dios, (canto con el que imploramos perdón, misericordia y paz).
-Señor no soy digno. (Oración con  que  reconocemos nuestra pequeñez y la grandeza de Dios) Con esta oración estamos seguros que su palabra limpiará nuestra alma de pecados veniales o leves, pero si tenemos pecados graves, o vivimos en concubinato, o casados solo por matrimonio civil, no podemos recibir la comunión, de lo contrario:”seremos reos del cuerpo y de la sangre del Señor” (1Co. 11, 27), y estaremos alimentando nuestra alma para la condenación eterna.
-Comunión, (Canto de comunión). Aquí mientras el sacerdote reparte la sagrada Hostia, entonamos un canto recordando la presencia de Jesús allí entre nosotros. (Cada pequeña Hostia, entera o fraccionada contiene en su totalidad a Cristo, que como cordero sacrificado,  al partirse, se entrega a la humanidad, como el pan que alimenta nuestra alma para la vida eterna)
Debemos recibir la comunión de rodillas (Fil. 2, 10) y en la boca (Mensaje de Nuestra Sra. El 30 de Junio de 1984. La comunión en la mano no ha sido práctica agradable a Dios Padre ni aceptada en el cielo, es considerada sacrilegio).
Después de comulgar, como un acto de acción de gracias, debemos permanecer un momento de rodillas en actitud de recogimiento y dialogo  personal con Jesús.
-Oremos: Oración después de la comunión, en la cual se recopila la celebración que está finalizando, y así mismo el propósito  de dicha  celebración.
-Bendición: Petición de la Gracia que Dios brinda a su pueblo por manos del sacerdote.
-Despedida. El sacerdote dice: “Podéis ir en Paz” y el pueblo contesta: “Demos gracias al Señor”.
-Canto de despedida. Entonando un canto alegre de acción de gracias, esperamos a que el sacerdote se retire, y partimos satisfechos a nuestros hogares, llevando en nuestro corazón la alegría del encuentro con Dios.

La Eucaristía es el Banquete en que Jesús es el Cordero  sacrificado por la humanidad, es el pan bajado del cielo del que nuestra alma se alimenta para tener vida eterna. (Jn. 6, 48-58). (Imaginémonos asistiendo a la última cena con el Señor y hagámoslo  activamente y con alegría).

Dios nos enseña a través de las oraciones de la Iglesia, como: El Credo, el Evangelio o palabra de Jesús y las enseñanzas de los y profetas en sus escritos.

La Santa Misa tiene cuatro fines:
-La ADORACIÓN, adoramos a Dios en su grandeza y bondad.
-El AGRADECIMIENTO, damos gracias a  Dios por todos sus beneficios.
-La REPARACIÓN, pedimos perdón a Dios por nuestras culpas.
-La PETICIÓN, rogamos a Dios nos de su gracia, y auxilio en nuestras necesidades.

HISTORIA DE LA EUCARISTÍA

La Eucaristía o la Santa Misa como la conocemos hoy, es la prefiguración de la cena de la Pascua judía, en la que  cada año se reunían y comían juntos, un cordero o un cabrito macho por familia, como acción de gracias conmemorando la liberación de la esclavitud de Egipto, Ex.12. Jesús el jueves, vísperas de la cena pascual judía, celebró la última cena con sus discípulos sin cordero (Mt. 26, 26-29; Mc. 14, 22-25; Lc. 22, 14-20).  Él era el Cordero de Dios que debía ser inmolado al día siguiente para la redención del género humano;  una sola vez y para siempre. Allí Jesús instituyó el sacerdocio y celebró la primera Eucaristía.  Y les recomendó a los apóstoles, primeros sacerdotes: “Haced esto en conmemoración mía”.(Lc. 22, 19-20).

La Eucaristía representa la última cena.
Los objetos sagrados que se usan durante la celebración de la Eucaristía o Santa Misa, simbolizan los que se usan para una cena. Veamos:
-El Altar. Representa la, masa a la cual se le pone un mantel. También significa la presencia de Cristo, y es signo de la cruz, por eso el beso del sacerdote al altar significa un beso esponsal.
-El corporal, Lienzo de lino, viene a ser el individual, recibe las partículas que puedan caer de la hostia.
-El purificador. Lienzo de lino más pequeño, hace las veces de servilleta, con él se limpian los objetos sagrados como el Cáliz y la Patena.
-La Patena. Platillo dorado, Prefigura el plato, es ungida con aceite, en ella reposan las hostias que van a ser consagradas. Recibe las partículas de estas que puedan caer durante la comunión.
-El Cáliz. Prefigura las copas del brindis. Contiene la sangre de Cristo.
-El Copón. Como una sopera, Contiene el alimento, las hostias consagradas. Estas y la sangre de Cristo son el pan bajado del cielo, que alimenta nuestra alma para la vida eterna.
Otros:
El Sagrario.(La alacena donde se guardan los alimentos) Lugar “Sagrado” donde se reservan las hostias consagradas,
allí está la presencia real de Jesús entre nosotros día y noche. La luz que le acompaña, significa que allí esta Jesús, la Luz del mundo.
-Los velones o la luz, vienen de la costumbre judía, “Luz Divina”.
-Paleo procesional, toldo que cubre al sacerdote en procesión del Santísimo en la Custodia. Significa que está protegiendo un espacio sagrado.
-La Custodia. Sitial de honor del Rey de reyes, es allí que es expuesto para ser adorado, Él preside la asamblea y otras veces camina con su pueblo. Es la presencia de Dios con nosotros.
-Velo Humeral. Capa con que el sacerdote toma la Custodia, como símbolo de respeto a lo puro y sagrado.
-La Cruz y las dos velas, que presiden la procesión, significan que seguimos a Cristo, las velas recuerdan el momento del suplicio y la  compañía de los ángeles.
-El Incienso. Entre varios significados veamos estos: Su aroma representa la presencia de Dios; y con él nuestras oraciones y ruegos se elevan hasta Dios.
-Las Campanas. Simbolizan la voz de Dios que llaman al pueblo a su encuentro y a la conversión.
-Posiciones: De rodillas, nos arrodillamos como un signo de adoración y respeto al Rey de reyes, el único digno de ser adorado y reverenciado; presente en la Eucaristía. 
-Sentado. Somos el pueblo que escucha con atención lo que le dice Dios en las lecturas bíblicas.
-De Pie. Nos disponemos a escuchar con respeto y a entender la voluntad de Dios, que se comunica con nosotros a través de su palabra; “Jesucristo” y su Evangelio.
-La venia ante el altar. Es signo de adoración y respeto pues este, representa a Cristo que es ofrenda y altar a la vez.

Los ornamentos sacerdotales también tienen su significado:
-El Kifa. Gorro judío, para ellos significa que en él  termina el hombre y de allí en adelante comienza Dios. En la iglesia Católica lo usan: El Santo Padre, los Cardenales y los obispos.
-El Alba, Túnica amplia de lino blanca, que cubre todo el cuerpo; signo de pureza.
-La Estola. Significa el poder sacerdotal, sin ella no se puede celebrar, también debe usarse para administrar los sacramentos. Su color varía con los tiempos litúrgicos.
-El Cíngulo. Cordón que se amarra a la cintura para ceñir el Alba; Significa dominio de sí.
-Manto o Casulla, Especie de capa o manto, usado en ceremonias especiales, su color varía según el tiempo litúrgico o la fiesta a celebrar. Significa yugo o carga.

El templo católico está consagrado a Dios, por eso es digno de todo nuestro respeto. Ir al templo es visitar a nuestro Padre a su casa, debemos ir  decentemente  vestidos, no entretenernos hablando entre nosotros, sino hablar mentalmente con Él, no comer, ni masticar chicle dentro del templo, ni leer el periódico, ni hablar por celular, Etc.