ILUMINANDO LA FE CATOLICA

lunes, 26 de marzo de 2012

La Biblia libro Sagrado


                                                                  La Biblia 
La Biblia es el libro sagrado que contiene la fe de los católicos. Ella nos muestra el gran amor de Dios y su voluntad para la humanidad, con enseñanzas, consejos y ejemplos de cómo conducir nuestras vidas en todos los campos: La familia y como formar a los hijos, el valor de la vida, el uso de la sexualidad, las relaciones sociales, el cuidado de la naturaleza, Etc. También nos muestra la misericordia y la justicia  Divina frente al comportamiento del hombre de todos los tiempos, y su Nueva y Última Alianza: La vida, obra, pasión, muerte y resurrección de su Hijo nuestro Señor Jesucristo que es el núcleo y la fuente de nuestra fe.                     
La Biblia no es un libro científico  ni un libro de historia propiamente dicho, sino un libro de Historia Sagrada; y aunque nos narra el nacimiento de un pueblo, sus victorias y derrotas, sus tradiciones, sus sueños y esperanzas; lo más importante es que nos va describiendo la relación de ese pueblo con Dios. Y la fe en aquel Dios que forma parte de su diario vivir.
Dios es el autor de la Biblia, de ahí la unidad entre los diversos libros, porque es su palabra que nos habla para darnos su mensaje de salvación siempre vivo y actual, para el hombre de ayer de hoy y de siempre.
La Biblia fue escrita en un periodo que duro  más de mil años, fue escrita por partes, por autores diversos y en épocas diferentes, muchas veces de un libro a otro, hay un espacio de 100 años, aún un mismo libro fue escrito en diversas etapas.                                                                                                                                   
Es el libro que mayor influencia ha ejercido sobre la vida de la humanidad. Está dividido en antes  y después de Cristo, como Antiguo y Nuevo Testamento. Las palabras de los Patriarcas y los Profetas trasmitidas y meditadas siglo a siglo, se convertirán en la memoria escrita fundamental, es decir en las sagradas escrituras.
Se considera que el Antiguo Testamento comienzo a escribirse en el tiempo del rey David o de su hijo Salomón ellos conocieron todo lo dicho  y hecho. (Sigo X a.C.).

Los orígenes de los libros Bíblicos fueron escritos en: griego, hebreo y arameo. Desde esas lenguas se han hacho muchas traducciones antiguas y modernas, de las traducciones antiguas las más famosas son: “La vulgata” y “La de los LXX” Esta última fue la primara y más famosa traducción de la Biblia al idioma popular de entonces, el griego. Según narra la historia, hacia el año 130 antes de Cristo, se reunieron 70 sabios israelitas en Egipto para traducir la Biblia Hebrea (el Antiguo Testamento) al griego, haciéndola accesible a muchos judíos que no habían nacido en Israel y no conocían el hebreo, pero que si hablaban griego como todas las personas cultas de la época. Unos 500 años más tarde, hacia el año 400 después de Cristo, cuando ya casi nadie entendía griego, el mayor sabio de la época, San Jerónimo, tradujo toda la Biblia (incluyendo el Nuevo Testamento) al idioma popular de entonces: el latín. Esa traducción se denomino  “Vulgata” (es decir “para el vulgo o pueblo”) y fue la que se empleo exclusivamente en la iglesia católica por más de 1.400 años.

EL ANTIGUO TESTAMENTO es la historia de Jerusalén o pueblo de Dios, y las normas y preceptos  que  regían a la religión judía, de donde procede Jesús.
Este se divide en tres partes:
La primera es La Tora (ley) conocida también por Pentateuco (cinco volúmenes), los cinco primeros libros de la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
La segunda parte Los Profetas, divididos en primeros y segundos profetas; figuran entre los libros históricos.
Los  Primeros Profetas: Josué, Jueces, l y ll de Samuel, l y ll de Reyes.
Los Segundos Profetas se dividen en dos grupos: Profetas Mayores y  Profetas Menores (por su longitud).
Los Profetas Mayores son: Isaías, Jeremías y Ezequiel.
Los Profetas Menores, llamados los doce son: Oseas, Joel, Amos, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías.
La tercera parte  contiene una colección de libros misceláneos; históricos, religiosos, poéticos, narrativos, y dramáticos; dispuestos en tres grupos.
El primero contiene: Los Salmos, Los Proverbios,   y Job.
El segundo está formado por: Cantar de los Cantares, Rut, Lamentaciones, Eclesiastés y Ester.
Los restantes son: l y ll de Crónicas, Esdras, Nehemías y Daniel; y los Deuterocanónicos: Tobías, Judit, 1 y 2 de Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico, y Baruc.
A medida que los apóstoles trasmitían las enseñanzas de Jesús en los inicios de la iglesia, iban formando comunidades de bautizados que seguían a Cristo, y al irse alejando de estas comunidades para evangelizar otras, se mantenían en contacto con las primeras por medio de cartas y escritos, más tarde, se vio la necesidad de reunir en forma ordenada esos escritos, para poder multiplicar las enseñanzas y así se fue formando lo que hoy conocemos como Nuevo Testamento, que unido a lo conocido como: las Sagradas Escrituras o Antiguo Testamento forman lo que hoy conocemos como Sagrada Biblia.
Y es a partir de  la Nueva y última Alianza de Dios con los hombres (Hb 8,10-12). Que nace el cristianismo, nombre dado al movimiento de  seguidores de las enseñanzas de Cristo, más tarde religión  cristiana, o nuevo pueblo de Dios, que se inicia  con el Bautismo  en el Espíritu Santo y agua, y es administrado pos nuestra Santa Madre la Iglesia Católica, desde Pentecostés hasta nuestros días y es también la iglesia quien nos guía siguiendo las enseñanzas de Jesús en su Evangelio.
Más tarde se dio el nombre de Nuevo Testamento a la colección de 27 libros que en el año 325 se aceptaron como relatos autorizados del comienzo del cristianismo, que nació de las entrañas del judaísmo y constituye una religión propia. Estos libros son: 4 Biografías de Jesucristo “Los Evangelios”, 21 Epístolas de las cuales 14 son de San Pablo y un Apocalipsis o Revelación (libro de visiones y profesáis).

 EL NUEVO TESTAMENTO  Fue escrito por los apóstoles, algunos de ellos pertenecían  al grupo  de los doce, otros fueron discípulos de Jesús, desde su bautismo en el Jordán  y otros como Pablo, Mateo y Lucas no conocieron personalmente a Jesús; veamos:
El primer Evangelio   lo escribió Mateo, el publicano, cobrador de impuestos, pertenecía al grupo de los doce. (Mt 10,3). Tomo como fuente el Evangelio de Marcos, lo escribió hacia el 68-75 d.C.
El segundo Evangelio lo escribió Marcos; llamado Juan Marcos (Hch 12,12.25) primo de Bernabé (Col 4,10) estuvo preso con Pablo en Roma, fue discípulo de Pedro (Nota B.J. Hch 12,12) y su intérprete lo cual le sirvió para escribir este Evangelio, pues no conoció a Jesús. (una antigua tradición declara que cuando San Pedro predicaba ante los griegos, Marcos actuó de interprete y traducía al griego  sus discursos en arameo; con lo que asimilo pudo reflejar por escrito cuanto Pedro recordaba de Cristo), así nació este Evangelio  entre los años 63-70 el mas antiguo y breve de los cuatro.
El tercer Evangelio lo escribió Lucas; médico (Col 4,14   2Tim 4,11). Junto con Marcos (evangelista) fue compañero de Pablo (Nota B.J. 2 Tim 4,11b) no conoció a Jesús; se sirvió del Evangelio de San Marcos y otras fuentes, da a entender que se documentó directamente de María al madre de Jesús, por dar a conocer detalles muy precisos y puntuales que solo María guardaba en su corazón, aunque él no menciona esta fuente. Fue escrito después del 60 d.C.
Los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, reciben el nombre de sinópticos por el paralelismo y reciprocidad que poseen.
El cuarto Evangelio fue escrito por Juan, judío de Palestina  testigo presencial de la vida de Jesús, llamado el evangelista de los detalles, el discípulo amado (Jn 13,23.25) era hermano de Santiago el mayor, Jesús les llamo hijos del trueno; hijos de Zebedeo y Salomé (quien pareciera hermana de María la madre de Jesús (Jn 19,25   Nota B.J.  Jn 19,25b seria primo hermano de Jesús) perteneció al grupo de los doce, líder de la iglesia primitiva. Fue escrito en la isla de Patmos hacia el año 100  es complemento de los otros
Los hechos de los apóstoles  los escribió Lucas el médico evangelista hacia el año 70.
Pablo escribió las cartas a: Los Romanos, los Corintios 1 y 2, a  los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses, a los Colosenses, a los Tesalonicenses 1 y 2, a Timoteo 1 y 2, a Tito, a Filemón, y a los Hebreos. No conoció a Jesús en vida, pero tuvo un encuentro con él, camino a Damasco (Hch 9,3-5   Ga 1,13.15-16.23) Murió decapitado el año 67 d.C.
Santiago esta epístola se atribuye a Santiago el menor, hermano de Judas Tadeo. Se llamaban a sí mismos “hermanos del Señor,”  hijos de Alfeo (Mt 10,3), perteneció al grupo de los doce. Fue discípulo de Pedro, jefe del grupo Hebreo de los cristianos de Jerusalén, andaba con Pablo, Silas y Juan al que llamaban Marcos (Nota  B.J.  Hch 12,12) el segundo evangelista. Fue escrito hacia el año 60.
San Pedro escribió: 1 y 2 de Pedro   en el año 64.
San Juan evangelista escribió: 1, 2 y 3 de Juan  escritas a finales del siglo l.
Judas: La escribió San Judas Tadeo; hermano de Santiago el menor el de la epístola. Pertenecía al grupo de los doce, por el año 65.
Apocalipsis: Lo escribió San Juan el discípulo amado y autor del cuarto evangelio y de las tres epístolas en el año 94 de nuestra era.
El Nuevo Testamento es muy importante para los católicos pues los Evangelios contienen  la biografía de Jesús;  su procedencia, su vida, su doctrina, su nombre, su misión, las promesas de su Reino y su relación con el hombre, es decir toda la historia de la salvación. Pero toda la Biblia  en general nos muestra el amor de Dios por el hombre que nunca lo ha dejado solo desde el comienza de la historia. El nuevo testamento empezó a escribirse hacia el año 50 de nuestra era y terminó hacia el año 100. Está compuesto por 73 libros, 46 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento.
El marco cronológico para la composición de los libros de la Biblia se extiende a lo largo  de 1.100 años (S.X a.C. hasta  S.I d.C.)
El Canon Judío: solo acepta 39 libros del A.T. No acepta ninguno del N.T.
El Canon Católico: acepta 46 libros de A.T. y 27 del N.T. En total 73 libros.
El Canon Protestante: solo acepta los 39 libros del A.T. del canon Judío, y los 27 libros del N.T. En total 66 libros.
Hay 7 libros del A.T. en el canon católico, que están ausentes en los  Cánones Judío  y Protestante: son los libros Deuterocanónicos (o del segundo Canon) estos son: Tobías, Judit, 1 y 2 de Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico, y  Barú. Los demás libros del A.T. se denominan protocanónicos (del primer Canon). La Biblia de los hermanos protestantes no tiene  los versículos 24 al 90 del capítulo 3, ni los capítulos 12 y 13 de Daniel, ni los  capítulos 11 al 16 de Ester. También hay diferencia en la traducción  de la Biblia.
La iglesia católica desde el Sínodo de Hipona en el año 393, citaba los 73 libros como pertenecientes a la sagrada Biblia, ese total de 73 libros fue confirmado en el concilio de Cartago, año 419. Pero en el siglo XVI, Lutero que se había rebelado contra la iglesia y contra el Papa, al traducir la Biblia al alemán no los reconoció, por eso no aparecen en la Biblia de la  reforma. Para no dejar dudas la iglesia definió de manera oficial que esos 7 libros son de inspiración divina y forman parta de la Sagrada Biblia, en el Concilio de Trento (1.545- 1.563). Y el Concilio Vaticano II (1.962-1.965) lo volvió a ratificar. Ya desde el año 400 San Agustín declaraba los contenidos del Canon Católico como lo conocemos actualmente.

San Ignacio de Antioquía usó por primera vez la expresión “Iglesia Católica” en el año 110 d.C. o sea 10 años  después  de aparecer escrita la Sagrada Biblia; para designar a la única iglesia que fundó Cristo con misión universal.

De la Biblia salen todas las enseñanzas sobre la ley de Dios, y de su Hijo Unigénito Jesucristo, conocidas como: La voluntad de Dios Padre;  y que la Iglesia como Madre y Maestra ha transmitido de generación en generación sin cambiar, ni quitar nada. Tener una Biblia en casa como amuleto de buena suerte de nada sirve, hay que leerla y volverla palabra  viva, transmitiendo las enseñanzas de Jesús  en su Evangelio,  aplicándola en la formación de la familia desde la infancia. 
Hoy que hay tanto bombardeo de la ciencia, perfilando la belleza  exterior,  tan efímera, y tantos brujos y adivinos que  ayudan a conseguir riqueza y poder en esta vida sin importar el precio. Los católicos debemos ser portadores de la Palabra que ilustre y perfile la belleza y los valores eternos.
                    
             JESÚS ES PALABRA QUE ENSEÑA Y ACONSEJA ENSEÑAR CON LA PALABRA

DATOS QUE IDENTIFICAN LA BIBLIA CATOLICA.
-Que contenga los libros deuterocanonicos: Tobías, Judit, 1y2 de Macabeos, sabiduría,     Eclesiástico y Barú
-Que contenga los libros de  Reyes, Rut y el de Daniel completo, los versículos 24 al 90 del capítulo 3 y los capítulos 12 y 13; y los capítulos 11 al 16 de Ester.
-Que diga  al comienzo: Imprimatur Nihil abstat, con la firma del cardenal u obispo        que respalde la edición; o sea con la debida licencia de ellos.

Todas las denominaciones que hoy se llaman cristianos, le deben a la iglesia católica su libro sagrado: La Biblia. Ya que fueron los padres de la iglesia, sucesores de los apóstoles de Jesús, testigos presenciales y autores del Nuevo Testamento, los encargados de recopilar todos los libros que hoy la forman; y la conserva  intacta. Mientras ellos la han mutilado a partir de Martín Lutero (siglo XVI) y en muchas partes le han alterado el sentido.

La Sagrada Biblia y la iglesia Católica, forman una unidad en la verdad. La Biblia contiene la voluntad de Dios que con amor conduce a sus hijos. La Iglesia nos enseña a vivir conforme a esa voluntad Divina. Cualquier sombra en el camino se debe a la frágil condición humana, pero esas sombras siempre se tornan en luz porque la verdad proviene de Dios y no de los hombres, ya que el verdadero guía de la iglesia es el Espíritu Santo.


COMO BUSCAR UN TEXTO EN LA BIBLIA

Los libros de la Biblia se han dividido en capítulos y estos en versículos. En el texto Bíblico los capítulos se indican con números grandes y los versículos con números pequeños. El nombre de cada libro se indica con la abreviatura del mismo.
Una cita de un texto Bíblico nos da la siguiente información: El nombre del libro Bíblico, el capitulo al que se refiere y los versículos  que se deban leer.
De esta manera es posible encontrar  el texto citado en cualquier Biblia, por ejemplo:
Mc 1, 40

Mc      Es la abreviatura del libro de Marcos.
1          Indica el número del capítulo.
,           La coma separa el  capítulo de los versículos.
40       Indica cual versículo corresponde leer. (v) versículo. (vv) versículos.


SIGNIFICADO DE LOS SIGNOS QUE PODEMOS ENCONTRAR.

Los dos puntos ( : ) y la coma ( , )  ésta más general, separan capitulo de versículo.

El guion corto (-)  Se lee “al” o “hasta”, Indica una secuencia de versículos: Lc 18, 1- 8.                 Libro de Lucas, capitulo  18, vv del 1 al 8.
                                     La secuencia puede abarcar también versículos de varios capítulos:            Ex 11,10-12,14 El libro del Éxodo, desde el capitulo 11 v 10 hasta el capítulo 12 y el v 14.

El punto (.)          Separa vv que no se leen: Am 8,4-6.9-12  El libro del Amós, del capítulo 8 vv 4 al 6 y 9 al 12 (vv 7-8 están excluidos).

Las letras (ss.)      Indica que se leen los vv que siguen a continuación: Hch 10,1ss  Indica que la cita a leer se encuentra en el  Libro de los Hechos  capitulo 10 v 1 y siguientes.

El guion largo (_)  Indica una serie de capítulos Mt 5_7  Indica que el texto a leer se encuentra en el libro de Mateo, capítulos 5,6 y7 la cita abarca estos tres capítulos. O de capítulos y versículos  1 Jn3, 22 _4,6 indica que el texto a leer se encuentra en la primera carta de Juan capítulo 3 v 22 hasta el v 6 del capítulo 4
El punto y coma (;) Separa capítulos en un mismo texto: 1Cor 9,24-27; 10,1-13 indica que    el texto a leer se encuentra en el libro Primera carta a los corintios, capitulo 9 vv 24 al 27; y capitulo 10 vv del 1 al 13.

sábado, 10 de marzo de 2012

EL REINO DE DIOS NO ES DE ESTE MUNDO


EL REINO DE DIOS NO ES DE ESTE MUNDO


Pero sí, nos llega su influjo como las primicias, mientras el  Reinado  se cumpla en su totalidad
 y podamos gozar de la Realeza de Dios sobre el pueblo elegido
y a través de él al mundo entero;  al final de los tiempos.

Sobre este Reino se basó la predicación de Jesús. Un Reino de Santos; todos aquellos que acepten su Reinado con conocimiento y amor;  y se bauticen con agua y con Espíritu Santo     (Jn. 3, 5; Hch. 2, 38; Tto. 3, 5).
Esta realeza comprometida por la rebelión del pecado, debe ser restablecida por la intervención de Dios y su Mesías (Dn. 2, 28+. 7, 13- 14), y es esta intervención la que Jesús después de Juan Bautista (Mt.3, 2) anuncia como inminente (Mt. 4, 17.23; Lc.4, 43) antes de su realización definitiva, en que los elegidos vivirán cerca del Padre en la alegría del Banquete Celestial (Mt. 8, 11+; 13, 43; 26, 29).
El Reino tuvo sus comienzos humildes (Mt. 13, 31-33) misteriosos (Mt. 13, 11) impugnados (Mt. 13, 24-30) como una realidad ya comenzada (Mt. 12, 28; Lc. 17, 20-21) en relación con la iglesia (Mt. 16, 18) predicada en el universo por la misión apostólica (Mt. 10, 7; 24,14; Hch. 1, 3+) Será definitivamente restablecido y devuelto al Padre, (1Co.15, 24+) por el retoro Glorioso de Cristo (Mt. 16, 27; 25,31) en el juicio final (Mt. 13, 37-43. 47-50;      25, 31-46; ) Mientras tanto se presenta como una gran gracia (Mt. 20, 1-16; 22, 9-10;      Lc. 12,32) aceptada por los humildes (Mt.5, 3; 18, 3-4; 19, 14. 23-24) a los abnegados (Mt. 13, 44-46; 19, 12; Mc. 9, 47; Lc. 9, 62; 18, 29-30) rechazada por los soberbios y los egoístas (Mt. 21, 28-32. 43; 22, 2-8; 23, 13). Solo se entra en él con la vestidura nupcial (Mt. 22, 11-13) de la vida nueva (Jn.3, 3-5); hay excluidos (Mt.8, 12; 1Co.6, 9-10; Ga. 5, 19-21). Hay que velar para estar preparados cuando venga de improviso (Mt. 25, 1-13).

miércoles, 7 de marzo de 2012









DESDE LA FUENTE  DE AGUA VIVA,

 PARA ALMAS SEDIENTAS

A la luz del Espíritu Santo.


El tema que queremos tratar, será comprendido por los que de alguna manera hablamos el mismo idioma,  aquel que va dirigido a la sed de las almas. Pero los que ignoran esta sed o la calman llenando su intelecto, dotado de talentos regalo de Dios, con argumentos para negar la existencia de ese Dios; los llamados ateos, brillantes algunos en las ciencias que  no trascienden de este mundo, pero vacios e ignorantes de la sabiduría Divina que ya es parte del reino de Dios aquí entre nosotros, o  para los que han adiestrado sus sentidos para saciarlos al instante con sensaciones  fuertes, ruidos estridentes, drogas alucinógenas; sin permitir a su mente ni un minuto de silencio para escuchar las necesidades de su alma; esto parecerá  ridículo.
¿A quién le interesa este tema, cuando hay tanta libertad desde temprana edad, tanta tecnología, tanto astrologo e iluminado ofreciendo a través de las cartas y otros medios futuros brillantes y exitosos, además  los implantes quirúrgicos con que se pueden corregir “Los errores de Dios” logrando así la belleza perfecta?
 Al observar algunos jóvenes de hoy y no tan jóvenes, llenos de tatuajes, atravesados por pirsin por todas partes del cuerpo, con deformaciones provocadas a gusto, consumiendo toda clase de drogas y llevando una vida promiscua sin tener en cuenta                                           edad ni genero. Es de allí, de esos  seres hermanos nuestros, hijos de Dios, de donde se escuchan en el silencio los más desgarradores alaridos de socorro, provenientes de sus pobres almas presas y sedientas. Y es para todos ellos, en los que el maligno tiene cifrada  su esperanza de arrebatarlos a los meritos de la redención con la sangre de Cristo, a quienes van dirigidas  estas iluminaciones,  ellas nos demuestran el gran amor de  Dios por todos y cada uno de los hombres, desde el más pequeño entre todas sus criaturas.
¿Cómo salvarlos, cómo llegar a ellos, si no obtenemos la ayuda e intervención directa del Espíritu Santo?
Solo veo una forma: Tener fe en Dios, Él va a actuar. Solo espera que cada uno de los creyentes, como evangelizadores que somos a partir del Sacramento de la Confirmación, demos el primer paso; vamos a expresarnos; como  cristianos católicos, hablemos de la fe en Jesucristo y en sus normas y enseñanzas, que han dado resultado por más de 2012 años. Si nos adentramos en la historia de nuestra fe, encontramos infinidad de santos, muchos de ellos partiendo de una conversión, como es el caso de San Pablo o  de San Agustín.
La fe del católico tiene sus raíces en el judaísmo, de donde procede según la carne, Jesús el hijo de Dios; y la historia de la salvación del hombre la vemos revelada desde el primer libro de la Biblia el Génesis:  Historia rebelada por el mismo Dios Padre a los profetas, y que tiene  como protagonistas no solo a Jesús, principal artífice, sino también a María su madre, a quien el mismo Dios escogió, como medio para que su Hijo entrara al mundo; fue de ella que tomo su naturaleza humana, su sangre, su carne, su fisonomía y desde ese momento ella es nuestra mediadora ante nuestro Padre celestial, y por la inmensa misericordia y gracia de Dios también es nuestra Madre del cielo.     
Así que nuestra fe no es nueva. No empezó el siglo XVI por los años 1517 cuando Martín Lutero se reveló al papa del momento, o cuando tradujo la Biblia al alemán acomodándola a sus vicios, por los años 1534, fundando los llamados Luteranos.              Ni con los  mormones fundada por José Smith en 1823. Ni con los adventistas,  fundada por William Miller cerca a 1840  que luego heredo Ellen Gould. Ni con los testigos de Jehová fundada por Taze Russell en 1878. Ni con tantas otras sectas que han surgido a partir de Lutero. Nuestra fe cristiana católica (Universal) fue fundada por el mismo Cristo por el año 30 con 12 de sus discípulos más cercanos, y este movimiento llamado cristianismo tomo auge  después de la muerte de Cristo con la venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés, y son las enseñanzas de Cristo sobre el A.T. y su Evangelio lo que se ha constituido a través de los siglos en las normas que hoy rigen nuestra fe, esto es: El hacer la voluntad de Dios contenida en sus Mandamientos;  y  guiar nuestra vida por los Sacramentos de Jesús. (Si alguien quiere tomarse un tiempo y estudiar qué normas rigen la fe de las sectas, verán que no son las de Cristo, ni su interés primordial el cuidado y la salvación de las almas).                                                                                                                    CONTINUARÁ………

sábado, 3 de marzo de 2012


                               PREAMBULO DE FE
ESTE TEMA NO SE REFIERE A RELIGIONES ANTERIORES A LA ENSEÑADA
 POR JESUCRISTO EL HIJO DE DIOS.
Es conveniente tener claro lo siguiente: Si queremos sintetizar el sentido de la palabra “Religión”, esto es: Relación o comunicación con Dios. Dios y yo.
Es decir: Yo creo que Él existe, que es mi Padre, que creó todo el universo visible e invisible, y que me creó a mí, el hombre; y por amor nos hizo a su imagen y semejanza, con inteligencia y voluntad propias,  diferentes de los animales, y nos dio libertad, “Libre albedrío”, el regalo más grande que puede dar el verdadero amor. De este maravilloso regalo parte la más peligrosa confusión del hombre; el uso que damos a esta libertad…
Vemos  en nuestro diario vivir, en el hogar, el colegio, la universidad, la empresa, la sociedad, el tránsito aéreo, terrestre y marítimo, que tenemos normas preestablecidas para asegurarnos buenos resultados para el corto plazo de esta vida; ¿Que son 80, ó 90 años, o algo más, ya que son pocos los que superan esta cifra? Pero en la economía para nuestra alma que es eterna, no estamos dispuestos a regirnos por ninguna norma, y vivimos de manera desprevenida, improvisada e irresponsable; parece que aún no entendemos lo delicado e importante que es estar bien equipados para la empresa de alcanzar con éxito la vida eterna, aunque en lo íntimo y secreto deseamos o creemos merecer lo mejor.
Pero  conociendo Dios nuestro Padre, la débil voluntad de nuestra naturaleza humana, nos dejó a través de sus profetas en el antiguo testamento, las normas y leyes según su voluntad,   enseñándonos la forma como debe transcurrir nuestra vida aquí en la tierra (Ojo esto es para los que quieran salvarse, no es obligación) para alcanzar la meta de llegar al cielo, donde su infinito amor nos está esperando para compartir su Reino. Y como seguimos sin entender, envió a su único Hijo Jesucristo para que este con su ejemplo de vida nos mostrara el camino seguro; el que Él recorrió y nos dejo impreso en su Evangelio, no sin antes sellarlo con su Sangre Redentora.
Hoy  vemos miles de religiones, y seguro surgirán muchas más, por  la sed de muchas almas desorientadas y la avaricia de algunos que ven en esta sed, la forma de beneficiarse económicamente, al igual que la peligrosa tendencia  Nueva Era quien  negando la existencia del pecado  arrastra en su corriente materialista a todos aquellos que van por el mundo sin religión y lo que es peor sin Dios,  pero a ninguno de ellos les importa el destino  de las  almas que allí militan, ni transmitir las verdaderas enseñanzas de Jesús como  sus Sacramentos;  solo el aporte económico generado por la venta de libros y el cobro obligado de diezmos que reciben sus fundadores, o  la lucrativa ganancia económica de la  magna industria miscelánea de la Nueva Era.
Debemos documentarnos bien acerca de quienes guían nuestra fe y la sed de nuestra alma, es culpa nuestra ir por caminos equivocados, permitiendo que inescrupulosos y ambiciosos se lucren de nuestra necesidad espiritual y nos alejen de las verdaderas riquezas que contiene la fe que  Jesucristo nos enseño, y con celo protege y enseña la Santa Iglesia Católica; única fundada por Cristo y sus apóstoles, la cual sufrió una gran división en el siglo XVI por los años 1517 provocada por Martín Lutero quien arrastrando una tercera parte de ella, fundó el luterismo o iglesia protestante, organizando una Biblia propia, quitando varios libros de la  verdadera y negando diez verdades de la fe, entre ellas los sacramentos, la virginidad de la madre de Dios, la existencia del purgatorio etc. A partir de esta rama han seguido saliendo subdivisiones una tras otra arrastrando los errores de Lutero y añadiendo normas que se ajustan a los vicios de sus fundadores, existiendo entre ellas grandes diferencias incluso entre las de una misma denominación ya que cada una está orientada por una cabeza diferente.
Y las dos terceras partes restantes, hoy las formamos los cristianos católicos de todo el mundo como una sola unidad, guiados por una sola  cabeza: El Santo Padre, hoy Benedicto XVI, el número 266, después de una sucesión ininterrumpida de pontífices a partir de San Pedro, primer Papa de Roma, y los sacerdotes sucesores de los apóstoles y esto será así hasta el final de los tiempos, porque es el Espíritu Santo quien la guía y protege. Es palabra de Dios.
No tengan miedo de investigar la verdad, tomen una Biblia que no haya sido alterada, puedo recomendar la Biblia de Jerusalén, que posee además muchas notas históricas  y aclaratorias. Y lean también sobre la historia de las religiones;  en más de 2012 años de  historia seguro encontraran grandes fallas, injusticias,  seres deshonestos  y hechos dolorosos, pues aunque la empresa es de Cristo,  Él la confió en manos de seres humanos,  y como tales, a veces fallamos. Pero serán más las historias de las luchas de nuestros Santos antepasados por defender la fe de Cristo aún con el martirio; atacada desde sus  inicios estando Él aún presente entre nosotros. Y sin dejar nunca de defender nuestra fe, nuestra iglesia y a nuestro Santo Padre, vivamos confiados y tengamos presente que el éxito  de esta, ha dependido, depende y dependerá  del Espíritu Santo.
Les invito a recorrer el camino por mi recorrido para hablar con certeza de mi fe, y la forma de mantenerme en comunicación armoniosa y digna con Papá Dios. Manifiesto que lo hago con plena libertad, y que reconozco que el respeto a las leyes y normas que Jesús nos enseño, es la manera más segura para no apartarnos del camino del que nuestro libre albedrío a cada rato nos quiere desviar, tratando de convertir nuestra libertad en LIBERTINAJE, ya que con frecuencia  organizamos nuestra vida según nuestra voluntad, y no de la voluntad de Dios.
      
Todas las religiones que se denominan cristianas le deben a la iglesia Católica su libro sagrado; la Santa Biblia, ya que fue ella, la que recopiló todos los libros del Antiguo Testamento que en épocas anteriores a Jesús era conocido como Sagradas Escrituras, y los del  Nuevo Testamento que contienen la vida y obra de Jesús el Hijo de Dios, escrita por sus apóstoles,  algunos de ellos testigos presenciales de la misión que Dios Padre le encomendó, que fue: Que nos hiciera sentir el gran amor que nos tiene nuestro Papá del cielo  y  nos diera ejemplo con su vida de cómo hacer la voluntad de Dios en esta vida, para  merecer la vida eterna. 
CONTINUARÁ…….