ILUMINANDO LA FE CATOLICA

viernes, 22 de junio de 2012


LAS POSTRIMERÍAS DEL HOMBRE 

 
El Santo padre, Juan Pablo II, recordaba que cuando tenía él 11 años fueron unos misioneros a su pueblo y hablaron sobre estas verdades eternas, y él solito en su cuarto pensaba en el pecado, la muerte, el juicio final y la eternidad sin límite; y este pensamiento le ha acompañado y ayudado a lo largo de su vida.
Las postrimerías son los trances inevitables por los que tenemos que pasar los seres humanos, estos son: MUERTE, JUICIO, INFIERNO,  GLORIA Y PURGATORIO.  

MUERTE

Esta muerte se refiere a la separación del cuerpo, materia temporal, y el alma, espíritu eterno e inmortal. Solemos decir pasar de esta vida a la otra.
 Vale la pena DETENERNOS Y MEDITAR.
No importan las influencias, el poder o la condición social que se tenga en esta vida, NADA ni NADIE puede acompañarnos en el trance de la muerte, nuestro único equipaje serán nuestra fe y nuestras buenas obras, fruto del amor que hayamos dado en esta vida; por eso dice la palabra de Dios que seremos juzgados en el amor. Estemos atentos para que no nos encontremos al final del camino con las manos vacías.
Ga 6,10             Por tanto mientras tengamos oportunidad hagamos el bien a todos.
Al finalizar  nuestra vida nos presentaremos ante Dios para rendir cuentas, en un  JUICIO PARTICULAR, donde seremos juzgados según nuestras obras, palabras y pensamientos aun los más secretos, y de este juicio pasaremos ya al lugar que merecimos, paraíso (Lc 23,43) o infierno (Mt 25,41).
Solo el nombre de Jesús podrá salvarnos si la hora de la muerte nos encuentra en pecado, por eso debemos rogar a diario a nuestra Madre Celestial que nos asista en esa hora y ponga en nuestros labios y en nuestro corazón antes que este deje de latir, el nombre de su amadísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo (Ro 10,9-10) para que al expirar, Él aparte de nosotros  todos los demonios que estarán allí al acecho para apoderarse de nuestra alma, y por última vez les venza en nuestro favor. 

Ro 14,12           Así pues cada uno de nosotros dará cuenta de sí mismo a Dios.
Hch 7,59           Señor Jesús recibe mi espíritu.
Mt 10,28           No temas a los que pueden matar tu cuerpo, pero no pueden matar tu alma.
Ecle 12,7           El polvo vuelve a la tierra a lo que fue, pero el espíritu vuelve a Dios que lo dio.
Ap 22,14           Dichosos los que lavan  sus vestiduras (arrepentimiento y confesión de sus pecados) así podrán disponer del árbol de la vida y entrar por la puerta de la ciudad.
Ga 6,7               No os engañéis, de Dios nadie se burla, pues lo que uno siembra eso cosecha, el que siembra para su carne cosechará corrupción, el que siembra para su espíritu, cosechará la vida eterna.
Sab 1,13           No fue Dios quien hizo la muerte, ni se alegra de la destrucción de los vivientes.
Sab 2,23-24      Porque Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen  de su mismo ser; pero la muerte entró en el mundo por envidia del diablo y la experimentan sus secuaces.
Hb 9,27             El destino del hombre es que muera una sola vez y luego sea juzgado.
2Co 5,6.8          Mientras habitemos en este cuerpo viviremos desterrados lejos del Señor. Preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor.
También llamamos muerte al estado del alma en pecado que nos priva de la amistad con Dios en esta vida, pero gracias al sacramento de la reconciliación  y a nuestro arrepentimiento pasamos de esta muerte por el pecado a la vida de la gracia. Si la muerte del cuerpo nos sorprende en pecado mortal (suicidio, violación, asesinato, inmoralidad, escandalizar a los pequeños de Dios, pecados contra el Espíritu Santo, ira, gula, envidia, soberbia,  avaricia, etc. seremos merecedores de la segunda y última muerte o condenación eterna.

JUICIO

Y el Día del Señor cuando ocurra su segunda venida (Mt 25,31-32) tendrá lugar el JUICIO FINAL allí resucitará a todos los muertos y los justos serán colocados a su derecha y los pecadores a su izquierda (Hch 24,15   Jn 5,28-29)
Ap 14,7             Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora del juicio.
Sb 3,1.7             La vida de los justos está en manos de Dios y ningún tormento les afectará……. En el día del juicio resplandecerán y se propagarán como fuego en un rastrojo.
Is 13,6-7           El día del Señor está cerca, llegará como un golpe del Todopoderoso.
Jd 16,17             ”El Señor omnipotente los castigará en el día del juicio, dando al fuego y  a los gusanos sus carnes, y gemirán en dolor eternamente
Ro 2,16             Para el día en que Dios juzgará las acciones secretas de los hombres según mi evangelio, por Cristo Jesús.
1Tes 5,2           Vosotros mismo sabéis perfectamente que el día del Señor ha de venir como un ladrón en la noche.
2Pe 2,4.9          Pues si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó al infierno, los entregó para ser custodiados hasta el juicio. Es porque el Señor sabe liberar de la prueba a los piadosos y guardar a los impíos para castigarlos el día del juicio.
                         
2Co 5,10           Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada cual reciba conforma a lo que hizo, durante su vida mortal, el bien o el mal.
Mt 12,36           Os digo que de toda palabra ociosa que hablen  los hombres darán cuenta en el día del juicio.
Mt 13,24-30     Leer completo.- El trigo y la cizaña.
Lc 21,34-36      Leer completo.- Estad en vela.
Hch 17,30-31   Dios pues, pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos y en todas partes deben convertirse, porque ha fijado el día en que va a juzgar al mundo según Justicia, por el hombre que ha destinado, dando a todos una garantía; al resucitado de entre los muertos.
Mt 25,31-46     Leer completo.- El juicio final.

Jn 5,28-29        No os extrañéis de esto, llegará la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán, los que hayan hecho el bien, para una resurrección de vida y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio.
Mt 24,30           Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre; y entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y Gloria.

Ap 20,11-15     Leer completo.--------- Y vi a los muertos grandes y pequeños de pie delante del trono, fueron abiertos unos libros, y luego se abrió otro libro, que es el de la vida, y los muertos fueron juzgados según lo escrito en los libros conforme a sus obras ---------  Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.
Lc 12,47-48      Aquel ciervo que conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada,  ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; el que no la conoce y hace cosas que merezcan azotes recibirá pocos; a quien se le dio mucho se le reclamará mucho, y al que se le confió mucho, se le pedirá más.

Ap 3,19-20       Dice Jesús: “Yo a los que amo los reprendo y corrijo. Se pues ferviente y arrepiéntete. Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta entraré en su casa,  y cenaré con él y él conmigo.
Mt 13,47-48     El reino de los cielos es como la red que pesca peces buenos y malos.
Mt 13,49-50     Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles separarán los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.
Mc 13,26.31-33Y entonces verán al Hijo del Hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria……El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán. Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. Estad atentos y vigilad, porque ignoráis cuando será al momento.

Ro 13,11-12     TENED EN CUENTA EL MOMENTO EN QUE VIVÍS, PORQUE YA ES HORA DE LEVANTAROS DEL SUEÑO; QUE LA SALVACIÓN ESTÁ MÁS CERCA DE NOSOTROS QUE CUANDO ABRAZAMOS LA FE. LA NOCHE ESTA AVANZADA EL DÍA SE AVECINA. DESPOJÉMONOS PUES DE LOS OBRAS DE LAS TINIEBLAS Y REVISTÁMONOS DE LAS ARMAS DE LA LUZ.
Dn 12,2           Muchos de los que descansan en el polvo de la tierra se despertaran, unos para la vida eterna  y otros para la venganza y el horror eternos.
INFIERNO

La MUERTE  ETERNA  que es la condenación o tormentos de una eternidad, sin volver a ver a Dios, al cual verá el alma que se pierde al momento de su juicio particular y en el juicio final donde será rechazada  por Él, y enviada al lugar llamado Hades o Gehenna donde los gusanos no mueren y el fuego no se apaga (Mc 9,47-48) y el recuerdo de aquella visión le atormentará sin fin.
En el antiguo testamento aparece la palabra SHEOL que en hebreo significa “infierno” lugar en el centro de la tierra donde los muertos buenos y malos reposaban en espera de la resurrección; lugar de reposo sin sufrimiento alguno, esto, antes de que Jesús resucitara, al resucitar Cristo descendió a los infiernos a liberar a los justos de ese lugar y  los pecadores irían al lugar de castigo en espera del juicio final donde todos, buenos y malos resucitarán unos para la vida eterna y otros a la condenación eterna.
La condenación consiste, en que el hombre se aleja definitivamente de Dios por elección libre y confirmada con la muerte, que sella para siempre esa opción y luego la sentencia de Dios ratifica ese estado.               Juan Pablo II 28 de Julio del 99.

Para que alguien se condene es necesario que tenga una aversión voluntaria a Dios,  un enfrentamiento o una rebeldía contra Él, y además que persista en esa actitud hasta el momento de la muerte.     C.E.C. 1037.
La culpa mayor de la maldad del pecado es apartarse de Dios, la pena más grande que hay en el infierno es la pena de daño, el carecer de la vista de Dios y haberlo perdido para siempre.
La palabra hebrea GEHENNA significa tormento fuerte que no termina y parece fuego, causado por la pena de haber tomado la decisión de sacar a Dios de la vida, y haber malgastado la existencia en vicios y aberraciones indignas de un hijo de Dios, creado a su imagen y semejanza. Cristo llama Gehenna ese lugar de castigo o fuego que no se extingue, los que allí caen están vivos, resucitados, con la conciencia que les acusa y sufriendo el tormento del fuego eterno. Esto es el infierno a que se refiere la Biblia.

2Tes 1,9-12      La venida del impío estará señalada por el influjo se satanás, con toda clase de milagros, signos, y prodigios engañosos, y todo tipo de maldades que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la Verdad que les hubiera salvado. Por eso Dios les envía un poder seductor que les hace creer en la mentira, para que sean condenados todos cuanto no creyeron en la verdad y prefirieron la impunidad.
Mt 13,50           Y los echaron al horno de fuego allí será el llanto y el rechinar de dientes.
Lc 16,19-31      Leer completo -La parábola del rico y el pobre Lázaro-
Ap 9,11             El jefe de las langostas es el ángel del abismo.
Sal 9,17             Los malvados, los paganos y los que se olvidan de Dios acabarán en el reino de la muerte.
Ap 19,20-21     El monstruo fue apresado con el falso profeta que había hecho señales  milagrosas, con las cuales había engañado a los que se dejaron poner la marca del monstruo y adoraron su imagen. El monstruo y el falso profeta fueron arrojados al lago de fuego donde arde el azufre.
Mc 9,43-48       Leer completo.- Y si tu mano es ocasión de pecado córtala. Más vale que entres manco en la vida que con las dos manos ir a la Gehenna al fuego que no se apaga.
Ap 20,10        Y el diablo, su seductor, fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde están también la bestia y el falso profeta. Y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Dios es la “realidad última” de la criatura.
Como alcanzado es cielo.
Como perdido, infierno.
Como purificante, purgatorio.
Después de esta vida, Dios es nuestro sitio.           San Agustín.

Más sobre el infierno. en las Sagradas Escrituras. (Mt 3, 10.12; 5,29s; 10, 28; 13, 41-42.       49; 22, 13; 23, 33; 24, 51; 25, 12. 41. 46);  (Lc 13, 27-28; 14,24); (Ro 2,9-11); (Heb 10, 26-31);  (Ap 21,8; 22,14-15); (2Pe2,6-7); (1Cor 6,9-11)

Tengamos siempre presente que tanto los más grandes placeres y alegrías de esta vida, como los más intensos dolores y sufrimientos, son pasajeros, temporales, pero al dejar  esta vida; lo que nos espera para la otra, será ETERNO: - “Tener parte en el Reino de los Cielos, o ser del grupo de los condenados”-.
Por todo lo anterior y mucho más, si nos atrevemos a conocer los testimonios y argumentaciones de algunos santos, como: Teresa de Ávila, Faustina Kowalska, Verónica Giauliani, Anna Katharina Emmerich, San Agustín.  Y por incrédulos  o ateos que seamos, por si acaso; debemos tomar en serio nuestra “libertad” de pecar, no sea que ya tengamos allí reservada nuestra estancia eterna.

GLORIA

Por intensión del Creador, el hombre ha sido creado para la inmortalidad y nada ni nadie puede frustrar en la creación los planes de Dios. El nos creó para que llegáramos a compartir con él su Gloria en el Reino de los Cielos. 

Mt 22,32           Yo soy el Dios de Abraham el Dios de Isaac y el Dios de Jacob: No es un Dios de muertos sino de vivos.
Mc 1,15             “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena nueva”.       
1Co 9,25           Los atletas se privan de todo por una corona corruptible nosotros en cambio por una incorruptible.
Mt 4,17             “Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado”.
Mt 5,3               Dichosos los que conocen su necesidad espiritual pues el reino de los cielos les pertenece.
Jn 1,51              les aseguro que  ustedes verán el cielo abierto y los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre.
Jn 11,25-26       Jesús les respondió: “Yo soy la resurrección, el que crea en mí, aunque muera vivirá y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás.
Mt 13,44-46     Leer.- El reino de los cielos es semejante a un tesoro y a una perla fina.
Mt 8,11             Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.
Ap 21,1             Luego vi un  cielo nuevo y una tierra nueva porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron y el mar no existe ya. Y vi la ciudad santa la nueva Jerusalén que bajaba del cielo de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo. Y oí una fuerte voz que decía desde el trono “Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos. Ellos serán su pueblo y El será su Dios y enjugará todas las lágrimas de sus ojos y no había ya muerte, ni habrá llantos, ni fatigas,  porque el mundo viejo ha pasado. Y dijo el que está sentado en el trono. Mira que hago nuevas todas las cosas.
Ap 22,5             Noche ya no habrá, no tienen necesidad de luz de lámparas ni de luz de sol, porque el Señor Dios los alumbrará y reinarán por los siglos de los siglos.
Ap 7,12             “Amen, alabanza, gloria, sabiduría, Acción de Gracias, honor, poder y fuerza a nuestro Dios por los siglos de los siglos Amen”

PURGATORIO

Debido a la debilidad del hombre ante la tentación y el pecado,  raras veces el alma pasa directamente de su morada terrena, “el cuerpo” a la casa del Padre. Por eso los que mueren en amistad con Dios, pero llevan alguna mancha de pecado, sufren después de muertos una purificación para obtener la santidad necesaria, para entrar  a participar de la Gloria de Dios, a esto se refiere la Biblia cuando habla de fuego purificador que es diferente a castigo o condenación.

1Co 3,15           Se salvarán como quien pasa por el fuego.
Ap 21,27           Nada profano entrará en ella (La Jerusalén Celestial) ni los que cometen abominaciones y mentira, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del cordero.

El purgatorio es la última misericordia de Dios para con el hombre pecador, al que Dios llama a rendición de cuenta al final de su vida. No es un estado definitivo sino, transitorio. Pero es tan inmenso el dolor de no poderse  unir a Dios enseguida que quema por dentro, es un dolor que purifica, limpia “Purga” de allí la iglesia Católica le da el nombre de “Purgatorio”.
La comunión de los santos que confiesa nuestra fe es la comunicación que existe entre los miembros de un mismo cuerpo,  en este caso la iglesia. Unos ya en la casa del Padre, otros en el purgatorio,  y otros aun en este valle de lágrimas. Por eso ofrecer nuestras oraciones por las almas del Purgatorio les ayuda a reducir la pena y hacer más llevaderos sus dolores (1Co 12,13.25-26) y a la vez ellas pueden interceder ante Dios por nosotros.
Debemos ofrecer por su eterno descanso muchas oraciones en especial la Santa Misa y las indulgencias que otorga la Santa Madre Iglesia por ellas, además nuestros dolores y sufrimientos. 

Ap 6,9-11         Los que hoy “VIVEN” piden castigo por los que los mataron.

Job 42,8            Nuestros ruegos por otros son efectivos a Dios.

2Mac 12,44.46 Pues de no esperar que los soldados caídos resucitarían habría sido superfluo y necio rezar por los muertos.  
                              Por eso mando hacer este sacrificio expiatorio a favor de los muertos para que quedaran libres de pecado.
Mt 12,32           El que diga una palabra contra el Espíritu Santo, no se la perdonará,  ni en esta vida ni en la otra.
Ap 8,4               Por mano del ángel subió delante de Dios, el humo del incienso con las oraciones de los santos.   
Ap 5,8               Las copas de oro llenas de perfumes son las oraciones de los santos (intercediendo ante Dios por los que aun estamos en la tierra).
Purgatorio =     Lugar donde las almas de los justos incompletamente purificados       terminan de pagar sus faltas,  antes de merecer el cielo;  lugar de mucho sufrimiento,    (Diccionario Larousse) 
                                                                                                       
LOS QUE NO CREAN ESTO, AQUÍ, EN ESTA VIDA;
 PREPÁRENSE,
            PARA LA SORPRESA  QUE LES ESPERA EN LA OTRA VIDA


No hay comentarios:

Publicar un comentario