ILUMINANDO LA FE CATOLICA

miércoles, 7 de marzo de 2012









DESDE LA FUENTE  DE AGUA VIVA,

 PARA ALMAS SEDIENTAS

A la luz del Espíritu Santo.


El tema que queremos tratar, será comprendido por los que de alguna manera hablamos el mismo idioma,  aquel que va dirigido a la sed de las almas. Pero los que ignoran esta sed o la calman llenando su intelecto, dotado de talentos regalo de Dios, con argumentos para negar la existencia de ese Dios; los llamados ateos, brillantes algunos en las ciencias que  no trascienden de este mundo, pero vacios e ignorantes de la sabiduría Divina que ya es parte del reino de Dios aquí entre nosotros, o  para los que han adiestrado sus sentidos para saciarlos al instante con sensaciones  fuertes, ruidos estridentes, drogas alucinógenas; sin permitir a su mente ni un minuto de silencio para escuchar las necesidades de su alma; esto parecerá  ridículo.
¿A quién le interesa este tema, cuando hay tanta libertad desde temprana edad, tanta tecnología, tanto astrologo e iluminado ofreciendo a través de las cartas y otros medios futuros brillantes y exitosos, además  los implantes quirúrgicos con que se pueden corregir “Los errores de Dios” logrando así la belleza perfecta?
 Al observar algunos jóvenes de hoy y no tan jóvenes, llenos de tatuajes, atravesados por pirsin por todas partes del cuerpo, con deformaciones provocadas a gusto, consumiendo toda clase de drogas y llevando una vida promiscua sin tener en cuenta                                           edad ni genero. Es de allí, de esos  seres hermanos nuestros, hijos de Dios, de donde se escuchan en el silencio los más desgarradores alaridos de socorro, provenientes de sus pobres almas presas y sedientas. Y es para todos ellos, en los que el maligno tiene cifrada  su esperanza de arrebatarlos a los meritos de la redención con la sangre de Cristo, a quienes van dirigidas  estas iluminaciones,  ellas nos demuestran el gran amor de  Dios por todos y cada uno de los hombres, desde el más pequeño entre todas sus criaturas.
¿Cómo salvarlos, cómo llegar a ellos, si no obtenemos la ayuda e intervención directa del Espíritu Santo?
Solo veo una forma: Tener fe en Dios, Él va a actuar. Solo espera que cada uno de los creyentes, como evangelizadores que somos a partir del Sacramento de la Confirmación, demos el primer paso; vamos a expresarnos; como  cristianos católicos, hablemos de la fe en Jesucristo y en sus normas y enseñanzas, que han dado resultado por más de 2012 años. Si nos adentramos en la historia de nuestra fe, encontramos infinidad de santos, muchos de ellos partiendo de una conversión, como es el caso de San Pablo o  de San Agustín.
La fe del católico tiene sus raíces en el judaísmo, de donde procede según la carne, Jesús el hijo de Dios; y la historia de la salvación del hombre la vemos revelada desde el primer libro de la Biblia el Génesis:  Historia rebelada por el mismo Dios Padre a los profetas, y que tiene  como protagonistas no solo a Jesús, principal artífice, sino también a María su madre, a quien el mismo Dios escogió, como medio para que su Hijo entrara al mundo; fue de ella que tomo su naturaleza humana, su sangre, su carne, su fisonomía y desde ese momento ella es nuestra mediadora ante nuestro Padre celestial, y por la inmensa misericordia y gracia de Dios también es nuestra Madre del cielo.     
Así que nuestra fe no es nueva. No empezó el siglo XVI por los años 1517 cuando Martín Lutero se reveló al papa del momento, o cuando tradujo la Biblia al alemán acomodándola a sus vicios, por los años 1534, fundando los llamados Luteranos.              Ni con los  mormones fundada por José Smith en 1823. Ni con los adventistas,  fundada por William Miller cerca a 1840  que luego heredo Ellen Gould. Ni con los testigos de Jehová fundada por Taze Russell en 1878. Ni con tantas otras sectas que han surgido a partir de Lutero. Nuestra fe cristiana católica (Universal) fue fundada por el mismo Cristo por el año 30 con 12 de sus discípulos más cercanos, y este movimiento llamado cristianismo tomo auge  después de la muerte de Cristo con la venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés, y son las enseñanzas de Cristo sobre el A.T. y su Evangelio lo que se ha constituido a través de los siglos en las normas que hoy rigen nuestra fe, esto es: El hacer la voluntad de Dios contenida en sus Mandamientos;  y  guiar nuestra vida por los Sacramentos de Jesús. (Si alguien quiere tomarse un tiempo y estudiar qué normas rigen la fe de las sectas, verán que no son las de Cristo, ni su interés primordial el cuidado y la salvación de las almas).                                                                                                                    CONTINUARÁ………

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